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Red-acción
II Época / Nº20
Junio
2007
ENTREVISTAS / PREGUNTAS Y RESPUESTAS

José Antonio Marina: "El éxito de la asignatura 'Educación para la Ciudadanía' depende los profesores y de los padres"

Por Mercedes Sáez de Buruaga, Borja Pérez y Javier Sánchez Valverde, alumnos de 4º de ESO del colegio La Salle de Santander.

El profesor y filósofo José Antonio Marina estuvo el pasado 15 de mayo en Santander participando en las jornadas organizadas por Interaulas. Después de una rueda de prensa, donde contestó a temas actuales como la nueva asignatura de ESO 'Educación para la ciudadanía', nos brindó la oportunidad de realizarle unas preguntas.

Nombre: José Antonio Marina Torre.
Lugar y fecha de nacimiento: Toledo, 1939.
Estudios: Licenciado en Filosofía y Letras.
Ocupación: Filósofo, escritor, ensayista.
Trayectoria: Catedrático excedente de Filosofía en un instituto, Marina ha dedicado su investigación al estudio de la inteligenciay ha elaborado una teoría que comienza en la neurología y acaba en la ética. Colabora con varios medios de comunicación e imparte conferencias y cursos. Además ha coordinado los libros de texto de la asignatura ‘Educación para la Ciudadanía’ y es Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia.
Libros: ’Elogio y refutación del ingenio’ (1992), ‘Teoría de la inteligencia creadora’ (1995), ‘Ética para náugrafos’ (1996), ‘El laberinto sentimental’ (1998), ‘Diccionario de los sentimientos’ (con Marisa López Penas, 1999), ‘La lucha por la dignidad: teoría de la felicidad política’ (con María de la Válgoma, 2000), 'Hablemos de la vida’ (con Nativel Preciado, 2003), ‘La inteligencia fracasada: teoría y práctica de la estupidez’ (2004), ‘Aprender a vivir’ (2004), ‘La magia de leer’ (2005),‘Aprender a convivir’ (2006), ‘Anatomía del miedo: un tratado sobre la valentía’ (2006), entre otros.
Premios: Anagrama de Ensayo, Premio al mejor libro de Ensayo de la Revista ‘Elle’, Premio de Periodismo ‘Andrés Ferret’, Premio Nacional de Ensayo, Premio Juan de Borbón al mejor libro del año, Premio de Economía DMR, Premio Giner de los Ríos de Innovación Educativa, Premio ‘Fundación Independiente’ de Periodismo Camilo José Cela 2007.

Pregunta.- En sus libros usted muestra una gran confianza en la educación de las personas, en lo que se puede lograr... ¿por qué cree, sin embargo, que hay actualmente un número tan elevado de alumnos que "fracasan" y que cada vez sea más necesario "inventar" nuevos sistemas para acoger a tantos alumnos desmotivados, especialmente en Secundaria? ¿Qué está ocurriendo?
Respuesta.- Sí, el sistema educativo está pensado para buenos estudiantes, no se ha sabido ampliarlo para que el resto los alumnos tengan oportunidades, a mí no me gusta. Debería haber otros itinerarios con la información imprescindible. Cuando yo estudiaba bachillerato casi todos los alumnos eran buenos, porque sólo un porcentaje muy pequeño de la población estudiaba, antes no había problema, ahora los alumnos tienen que estar todos por obligación en la escuela. Sin embargo, aunque no quieran estudiar, si les haces pensar se dan cuenta de que es necesario. Tenemos que hacerles pasar del trago.

P.- Los jóvenes nos solemos apasionar con bastantes cosas y con cierta facilidad, creemos. ¿Podría darnos algún consejo que nos ayude a vivir con equilibrio esas pasiones que a veces nos pueden incluso esclavizar?
R.- Lo básico es educar en la libertad y no dejarse llevar por los impulsos, pararse un momento, reflexionar las cosas, pero lo más importante es saber que nuestro mayor arma es la inteligencia.

Marina durante la entrevista concedida a los alumnos de La Salle.

P.- Las estadísticas muestran que cada vez un mayor número de estudiantes abandonan la ESO sin haber obtenido el título. ¿Cuál cree usted que es la causa?
R.- Yo les hago caer en la cuenta a mis alumnos que cuando un joven no está en el aula está trabajando y eso no es bueno. Tenemos que ser más rápidos de reflejos y adelantarnos a la jugada para que esto no ocurra, dar más posibilidad de optar a los alumnos. Creo que la juventud está muy preparada y cada vez más formada. Un joven de 22 años ha podido estar estudiando en cualquier país europeo gracias a las becas erasmus y ha visto y vivido más que sus padres a su edad.

P.- ¿Por qué cree que en la sociedad actual hay tantos casos de depresión, estrés, angustias... qué nos pasa?
R.- Hacemos una sociedad contradictoria. Debemos vivir lo más cómodamente posible, y para ello creemos que debemos consumir mucho, para consumir mucho tenemos que trabajar para obtener dinero, y por tanto hacer nuestra vida menos cómoda y esto nos produce estrés. Las principales causas de estrés son las grandes ciudades y las prisas. Se hizo un experimento con hamsters en el que se probó que cuando había grandes concentraciones de población aumentaba la agresividad entre los individuos, se necesita un espacio vital para vivir bien. Además, continuamente nos dicen que no podemos tener todo, esto hace que esperemos muchas cosas y nos decepcionemos con facilidad cuando no las logramos. Esta es la razón de que las parejas actuales no funcionen.
Fíjate, llega el buen tiempo y lo asociamos a vacaciones. Tranquilidad. Sin embargo todo el mundo quiere salir, lo cual produce atascos, sinónimo de enfado por falta de paciencia, enseguida tocamos el claxon del coche, hacemos ruido… estamos contraponiendo ideas.

P.- En sus libros habla mucho de los sentimientos y de los valores y manifiesta que la inteligencia está muy unida a la bondad. Sin embargo, parece que tendemos a pensar que el más listo es el que más se aprovecha, el que más va "a lo suyo", pasando de los demás. ¿Qué opina usted?
R.- En ese sentido la lengua española es muy fina porque tiene dos palabras similares que no significan lo mismo. El listo es el caso que vosotros presentáis, el inteligente es completamente distinto. El listo es el que busca una solución que sólo le afecte a él, el inteligente busca en sus soluciones el bien común. Así puede decirse "Te has pasado de listo", pero nunca dirías "te has pasado de inteligente". El inteligente además de hallar la solución a un problema debe tener la valentía y el arrojo de ponerla en práctica. Los problemas de la vida no son como los problemas matemáticos, por ejemplo, que en ocasiones nos parecen complicadísimos, en los que sólo hay que encontrar una solución; en los problemas de la vida lo relativamente fácil es hallar la solución y lo verdaderamente complicado es ponerla en práctica. Cuando una persona reúne estas dos características, la capacidad de encontrar soluciones y el arrojo de ponerlas en práctica, aparecen los grandes genios que han movido la humanidad durante toda la historia.

Javier plantea una nueva pregunta a José Antonio Marina.

P.-En alguna ocasión se ha referido al alumno que no considera el estudio como una obligación como 'gorrón'. Este 'gorrón' sin embargo comienza a ser cada vez más habitual en las aulas. ¿Cómo se puede acabar con esto?
R.-Al principio los alumnos se sienten extraños pero al final comprenden que ir a la escuela es una necesidad. A mí me gustaría que en las clases se colocase un letrero sobre la pizarra que dijera: "Tu educación cuesta 4600 euros, quién lo paga y por qué". Por ejemplo, si contratas a un albañil para una obra y el trabajo que puede hacer en una hora lo hace en cinco para cobrarte más, te está robando; lo mismo pasa con los alumnos que no aprovechan la formación que se les está pagando.

P.- En una entrevista que concedió a agencia EFE el pasado mes de marzo usted se refirió a la asignatura de 'Educación para la ciudadanía' como “una asignatura que se muerde la cola, porque empieza y acaba en el ciudadano”. ¿Nos puede explicar qué quiso decir con esa afirmación?
R.-Porque es una asignatura que genera un círculo vicioso, os lo explicaré con un gráfico.

Marina explica su visión de 'Educación para la Ciudadanía'.

 

El ciudadano desea ser feliz, para ello vive en sociedad. El ciudadano defiende sus derechos y elige a personas que fijen sus obligaciones, los políticos, y estas personas buscan la felicidad de los ciudadanos. Además el ciudadano debe cumplir unos requisitos, debe ser responsable, justo y solidario.

P.-Uno de los objetivos de la nueva asignatura de 'Educación para la ciudadanía' debe ser educarnos en actitudes y valores. Sin embargo, para educar actitudes y valores se necesitan unos modelos. Es decir, algo más que una hora en torno a temas que estamos seguros hemos desarrollado y/o estamos desarrollando desde distintas asignaturas e incluso tutorías. ¿No cree que deberían comenzar los adultos por presentarnos unos modelos donde solamente aparezcan esos valores y denunciar todos aquellos comportamientos carentes de respeto que a veces presentan programas de televisión, revistas o incluso políticos…?
R.-Estoy completamente de acuerdo, cada uno debe hacer lo que pueda. He tenido una discusión recientemente con el presidente de Telecinco en la que yo le increpaba que estaba haciendo una televisión basura, y él me respondía que no, que lo que había era un público basura. No le faltaba parte de razón, porque, si no te gusta lo que ves ¿por qué te pasas horas delante de la televisión? Lo mismo ocurre con la sociedad, con quejarse no se arreglan las cosas, hay que actuar. Tenemos que intentar encontrar qué podemos hacer cada uno para mejorar la educación.

P.-¿Cree que es necesaria una asignatura como 'Educación para la ciudadanía', que es una necesidad política? ¿De qué va a depender esta asignatura tenga éxito?
R.-Creo que es necesaria, no es ninguna invención por parte de los partidos políticos, la asignatura responde a una recomendación de la Unión Europea. Yo no tengo nada que ver con ella, no habría hecho distintos criterios del programa, está fatal porque creo que se han cargado la Filosofía de primero de Bachillerato. La gente quiere que la escuela arregle todo los problemas, y así no puede ser, así que nosotros trabajamos las bases. En la edad en la que se imparte la asignatura es muy importante saber decir que no, porque se busca una independencia de la familia y se entra en una dependencia del grupo. Decir "no" es más difícil de lo que parece, ya que el miedo es un sentimiento que nos hace papilla. La explicación de este sentimiento varía en chicos y chicas. Nos enfrentamos, sobre todo, a problemas de convivencia.

P.-¿Qué consejo puede dar a los jóvenes de hoy? ¿Y para los profesores?
R.- Que aprovechen la asignatura porque va a favor suyo, pero principalmente el éxito depende del profesor y de los padres, ellos deben creer en la asignatura. El libro se presentará en tres versiones: una para el alumno, otra para el profesor y otra destinada a los padres. La asignatura debería variar según el entorno, cada colegio seleccionar a los temas en función de los conflictos y de los problemas.

P.-¿Qué entiende usted por tener cultura?
R.- Bufff, vaya pregunta (ríe). Para explicarlo mejor os daré una definición: "la cultura es todo aquello que se le ha ocurrido a la inteligencia humana para resolver los conflictos".

Mercedes pregunta y Borja toma nota.

P.- Nunca ha habido una generación de padres con tanta formación académica como la que hay ahora. ¿Por qué hay tantos problemas en la educación, malos tratos a padres, fracasos escolares…?
R.-Estamos maleducando a nuestros hijos, les estamos intoxicando en comodidades. Los padres lo hace con buena intención, pero en ocasiones cuando el regalo no es el esperado los chavales se enfadan, decepcionan. Los chicos no saben a veces en que se pueden apoyar. Ahora un niño tiene que tener siete playstation, tres móviles, internet, etc. Y no se les exige nada. Al final el consumismo produce hartazgo.
Estamos dando una idea mezquina de la humanidad y al ver el reflejo nos asustamos. Hay una generación que cree que tiene casi la certeza de que sólo se puede llevar una vida cómoda. Debemos de comprometer a la gente joven, se tienen que endurecer.
Fíjate lo que ocurre con los divorcios. Antes un matrimonio se casaba, el hombre esperaba que la mujer fuera buena madre, buena ama de casa y cumpliera con lo demás. La mujer, por su parte, esperaba de su marido que trabajase para mantener a la familia, que no fuese un alcohólico y que fuese un buen padre. Hoy, sin embargo, aparte de todo eso se espera más, se ha subido el listón y ante la primera adversidad lo más fácil es romper, es decir, divorcio. Algo parecido está ocurriendo con los jóvenes.
También hay que decir que hay mucha desconfianza en la relación escuela/familia. El modo en que se hable de la escuela o de un profesor en casa, en familia, influye mucho en el chico después.

P.-¿Nos puede definir los siguientes conceptos?
R.- 'Fuerza de voluntad': Es la capacidad de soportar esfuerzos para llevar a cabo un proyecto; sin el proyecto no puede haber fuerza de voluntad y si hay proyecto, pero nos es capaz de soportar esfuerzo, tampoco.
-'Aburrimiento': Incapacidad para percibir las cosas interesantes de alrededor. Es, en general, una falta de creatividad. Nosotros no estamos aburridos porque el mundo sea aburrido, el mundo es aburrido porque nosotros lo somos.
-'Amigo': Persona con quien lo pasas bien, con la que tienes una relación afectuosa y cuya felicidad nos preocupa.
-'Padre': Persona que se preocupa por la crianza de los hijos y favorece su independencia.
-'Tolerancia': Es la flexibilidad de la solución a un problema para no perder su eficacia. Por ejemplo, tres centímetros en la medida de una carretera es algo aceptable pero tres centímetros en una operación de neurocirugía no. Hay que conocer el margen de tolerancia de las cosas.

P.-En una ocasión usted dijo "lo inteligente es acudir a la religión desde la ética, no desde la credulidad". ¿Puede explicarnos esto?
R.-Las personas religiosas, creyentes, ven su fe desde dentro. Los religiosos a veces sufren desde dentro, los de fuera no. Los que no son religiosos no lo viven igual. Los dos tienen razón aunque tienen diferente puntos de vista. Por ejemplo, cuando vas a una catedral las vidrieras cambian si las ves desde dentro o desde fuera; sin embargo, los dos puntos de vista tienen razón. Visto desde dentro tienen un colorido y una luz que las hace más bonitas. El que está fuera de la catedral sólo un ve un cristal gris en un edificio. Con la religión pasa lo mismo, la diferencia es que es fácil salir o entrar en la catedral para ver el cambio de color de las vidrieras, también es fácil ver las cosas desde un punto de vista no religioso. Lo difícil es intentar ver las cosas desde un punto religioso sin serlo. Creo que mi idea ética es más amplia que la moral religiosa, creo que el paso entre lo laico y la religión es el buen comportamiento. Hay un camino inteligente hacia la religión y a partir del buen comportamiento se produce la entrada en ésta.

P.- En uno de sus últimos libros usted se manifestaba abiertamente como creyente. ¿Por qué cree que la religión ha perdido tantos adeptos entre los jóvenes? Y en relación a este tema, ¿qué cree que aporta la fe a la vida de la persona?
R.-Bien eso hay que matizarlo. Yo me considero cristiano prefilosófico. Las religiones cumplen con tres conceptos, experiencias, que son: explicar las cosas, tener una función de salvación y tener una función normativa. A medida que la ciencia adquiriese importancia la religión desaparecería, pero no fue así.
Jesús me parece un personaje entrañable y conmovedor, aunque me parece que tuvo mala suerte. Al venir el Cristianismo a Occidente se encuentra con Grecia que es una cultura donde la filosofía es muy importante. En ese momento convierten la religión cristiana en filosofía y esto es penoso para la religión.

P.- Nuestra profesora de Literatura, por cierto traemos un libro suyo para que se lo dedique, ha hecho suya una idea que le pertenece a usted y de vez en cuando nos la suelta en clase: “el máximo grado de inteligencia es la bondad, es el mejor medio para asegurar la felicidad personal y la dignidad de la convivencia” ¿Nos lo puede explicar?
R.-Bueno, veo que teneis una buena profesora (ríe). La finalidad de la inteligencia es resolver los problemas, cuanto más urgentes sean más difícil es hacerlo. La mayor creación de la inteligencia es la bondad.

Marina flanqueado por los tres reporteros y su profesor.

P.- Le voy a leer unos titulares de prensa: ”150 menores viven en centros de acogida por problemas de convivencia con sus padres”; “la Kale borroka irrumpe en campaña con una agresión a candidatas del PP”; cayucos, inmigrantes sin papeles… diariamente vemos estos titulares… ¿Usted cree que todo acabará bien y que desaparecerán el dolor y la maldad? ¿No tendrán entonces que convertirse en filósofos los dirigentes del mundo?
R.-La maldad no creo que desaparezca nunca, aunque la humanidad progresa. A mí me encanta una frase que es:” El mayor logro de la inteligencia es navegar a barlovento”, esto quiere decir que, como cuando se navega con el viento en contra, la humanidad también avanza en zig-zag. A inicios del siglo sólo había nueve países democráticos y a finales alrededor de 120, el analfabetismo en hombres era del 60% y en mujeres del 80%, ahora es casi nulo y el nivel de vida es muchísimo más alto. Las cosas están en la actualidad mejor que nunca, pero aún hay muchos problemas, pero de lo que estoy seguro es de que el problema del terrorismo se arreglará antes o después. Mi mayor deseo es que las generaciones venideras lo hagáis mejor que la mía, que consigáis hacer ese zig-zag lo más pequeño posible.

P.- ¿Cuál es la razón de que escogiera la profesión de filósofo?
R.-Cuando tuve que escoger una profesión lo único que me interesaba era el baile. Sin embargo entonces en Madrid no había academias, así que, mientras intentaba encontrar una, escogí estudiar Historia del Arte, que al fin y al cabo estaba relacionado con la danza. La razón de este gusto por la danza era el hecho de que el bailarín es capaz de trasformar el esfuerzo en gracia, y eso puede hacerse con todas las cosas. Lo que se busca normalmente es el objetivo de las cosas, hay que saber ver el sentido que tiene y ese sentido siempre nos salva al final. Los dos primeros años eran comunes con Filosofía y llegó la hora de elegir y me decanté por la Filosofía.

 

(*) Queremos agradecer a nuestros profesores María José, José Antonio y José Javier su ayuda para realizar este trabajo.


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