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Red-acción
II Época / Nº20
Junio
2007
CULTURA / CRÍTICAS

'El hombre en busca de sentido'

Por Jesús Abajas Martínez, alumno de 1º de Bachillerato de Psicología del IES Ricardo Bernardo de Solares.

'El hombre en busca de sentido' es la historia de un psicólogo en un campo de concentración. Un alumno del IES Ricardo Bernardo realiza un resumen de la obra de Viktor E. Frankl, lo relaciona con la psicología y expresa su opinión personal.

 

Título: 'El hombre en busca de sentido'



Autor:
Viktor E. Frankl

 

Editorial: HERDER, S.A.


Resumen:

El síntoma que caracteriza la primera fase es el ‘shock’. Todos los prisioneros del campo fueron transportados al primer campo en tren. Al principio, el buen humor y la esperanza se notaba en los pasajeros. Lo primero que hicieron al llegar al campo fue dividir a los hombres y mujeres, y a los que iban a matar y a dejar con vida; a continuación, se lavaron y les quitaron lo poco que poseían. Tenían que dormir amontonados en literas, no se lavaban muy a menudo, ni se cambiaban de ropa en seis meses; además, debían mantenerse erguidos y con buena cara para no ser llevados a la cámara de gas.

Los prisioneros sentían la añoranza de su lejana familia y de su hogar. Los castigos eran continuos, pero los prisioneros ya no se asustaban de nada ni sentían piedad u horror.

El adormecimiento de las emociones y el sentimiento de que a uno no le importaría nunca nada eran los síntomas de esta fase. Los golpes físicos no significaban nada, sólo el impacto mental causado por la injusticia, por lo irracional de todo aquello.

Los prisioneros repetían al terminar el día: "¡Ya pasé el día!" y por la noche venían los sueños que, por muy malos que fuesen, serían mejores que la realidad de aquel campo.

El alimento era lo más codiciado en el campo, ya que todos tenían claros síntomas de desnutrición. La mayoría de los pensamientos de los prisioneros se concentraban en salvar el pellejo por lo que carecían de sentimentalismos. Los temas de conversación entre prisioneros se basaban en política y creencias religiosas.

Ya cuando todo se había perdido, cada prisionero pensaba en su familia y descubría que el amor es la meta más alta a la puede aspirar un hombre.

Todos los prisioneros intentaban desarrollar el sentido del humor mientras dominaban el arte de vivir. En el campo de concentración todos se conformaban con poco, ya que tenían que estar satisfechos de estar aún con vida. La soledad no se dejaba notar, ya que siempre se encontraban guardias en todos lados. Después de todos estos sentimientos, venían los planes de fuga.

Otra característica del estado psíquico de los prisioneros era la irritabilidad, ya que el hambre y la falta de sueño contribuían a su aparición. Las experiencias de la vida en el campo demuestran que el hombre tiene capacidad de elección. La máxima preocupación de los prisioneros se resumía en una pregunta: "¿Sobreviviremos en este campo de concentración?".

El destino debe ser aceptado por todos los hombres y estos pueden conservar su valor, su dignidad, su generosidad, su bondad etc. ya que en un campo de concentración no todo puede perderse. Todos los que han asistido y estado en un campo concuerdan en señalar que la influencia más deprimente era cuánto tiempo iba a durar el encarcelamiento. En un campo de concentración el prisionero que pierde la fe en el futuro, está condenado. Pero el sentido de la vida en un campo de concentración era luchar contra la muerte o este sentimiento. La suerte de los prisioneros consistía en gozar de condiciones favorables o menos favorables para seguir viviendo.

Relación con la psicología:

Lo que sucedía a los prisioneros es que no tenían personalidad (psicopatología con el estudio de la personalidad). Al final, cuando son liberados, es como si no tuviesen ganas de vivir, como dice el libro, sentido de vida. La amargura tenía su origen en todas aquellas cosas contra las que se rebelaban cuando volvían a su ciudad. La alegría de ser liberados no la sentían, ya que esos sentimientos los tenían que volver a aprender. Pero para todos los prisioneros de un campo llega el día en que pueden volver la vista a atrás y preguntarse cómo fueron capaces de soportarlo.

Opinión personal:

Es un libro que me ha llamado mucho la atención porque describe muy bien los aspectos que pasan por la mente de los allí encarcelados, aunque me ha costado entender lo que querían decir en algunos casos porque eran muy complejos.


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