Logotipo Interaulas
Cabecera Red-acción Inicio > El mundo > Sabías qué ?
Reportajes
Entrevistas
Opinión
Cultura
Internet
El mundo
Medios
Imagen Primaria
Red-acción
II Época / Nº20
Junio
2007
EL MUNDO / SABÍAS QUÉ ?

Repartidores

Por Víctor Manuel Sánchez, alumno de 1º Bachillerato del colegio La Paz de Torrelavega.

La profesión de repartidor no es una de las más tranquilas, se está convirtiendo en profesión de alto riesgo. Robos, multas, calles cortadas, problemas con los clientes, la soledad de estar todo el día al volante, el bajo sueldo y un largo etcétera de problemas.

Los repartidores tienen muchos problemas para aparcar.

Si lo pensamos siempre vemos las furgonetas en doble fila y cuando nos detenemos a pensar siempre pensamos lo mismo, los locos de las furgonetas que no respetan nada pero no es así, tienen que estar todo el día de un sitio a otro y no pueden parar ni para descansar. En algunos casos las empresas de logística les obligan a no separar el pie del acelerador, no hacer paradas reglamentarias ni respetar algunas señales reglamentarias. Se han llegado a dar casos de tener que llevar una furgoneta cargada desde Cádiz a Santander en poco más de diez horas, eso es a una media de 110 kilómetros por hora, no pudiendo pasar de 70 kilómetros por hora en algunos tramos. Se puede deducir que en otros sitios tendría que ir a más de 150 kilómetros por hora con una furgoneta cargada y siendo un vehículo que según la Dirección General de Tráfico tendría que llevar una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora en autovías-autopistas y de entre 80 y 90 en las demás vías, siempre que esté permitido llegar a esa velocidad, pero o corren o a la calle y más claro agua.

Pero no sólo la empresa es el único inconveniente. Se están dando casos de mafias del este (Rumania, Bulgaria) que han llegado a echar a los repartidores a la cuneta para robarles la carga sea cual sea, carne, material de obra o incluso la furgoneta entera, dejando al conductor malherido y aunque todavía no se ha dado el hecho, espero que nunca ocurra, serían capaces de asesinar al conductor si éste opusiera resistencia.

Además tienen que seguir lidiando con los típicos ladrones callejeros que aprovechan un despiste del conductor para robarle todo lo que pueden, hasta la rueda de repuesto si tiene algo de valor.

Otro aspecto para destacar sería el de las multas de tráfico, principalmente por mal aparcamiento, pero dónde se puede aparcar un furgón de siete metros de largo en una ciudad en la que o no hay suficientes cargas y descargas o la pasividad de la policía hace que estén ocupados permanentemente por otros vehículos, ya que sólo se dedican a poner multas a las furgonetas. Además el carné por puntos sólo beneficia a los conductores que no utilizan el vehículo como medio de vida, para los repartidores quitarles el carné es quitarles el pan.

Una furgoneta de reparto.

También las obras ocasionan grandes molestias para todas las personas, en especial los repartidores que si tienen que ir a un sitio en obras no pueden parar a descargar, si paran viene la policía, para poder llegar tienen que estar dando mil vueltas al barrio... Vamos, que al final lo que mejor les sale es dejar el furgón en un sitio alejado e ir andando con la carga hasta allí y lo peor que te podría pasar si llegas es que o te digan que no lo quieren, que no lo necesitan o que te lo dejen a deber si el pago es al día, que cuando tengas que ir a dar la recaudación al jefe ese dinero lo tengas que poner tú de tu bolsillo y sí, muchas veces lo recuperas, pero otras no. Se puede dar uno de los muchos casos de llegar un día a un comercio y que te digan "te lo pago a final de mes que ahora no tengo dinero para pagarte", tener que seguir dejándoles pedidos y un buen día llegar al comercio y te lo encuentras todo cerrado a cal y canto y una fila de repartidores delante de la puerta esperando como tontos al pago que nunca se producirá, dejando a todos los repartidores con un agujero en su propio bolsillo, que puede llegar a pasar de los 2.000 euros. Pero ¡claro! como en casi todas las economías esto sólo les pasa a los repartidores que son autónomos, a los de las empresas todo esto se lo cubriría la propia empresa, pero esto es a pequeña escala porque, qué pasaría si de repente cierra una cadena de supermercados como Carrefour. Yo os lo diré, los más de 40.000 empleados directos de la compañía a la calle, los otros 50.000 de otras empresas también y las empresas, algunas cerrarían y dejarían en total un agujero económico de más de 2.000 millones de euros, provocando un efecto en cadena sobre otras empresas, además de dejar en la ruina a todos sus accionistas. Y esto sólo en España y tirando las cifras por lo bajo, ya que se produciría una gran crisis económica en el país de la que tardaríamos mucho tiempo en recuperarnos. A menos que nada más cerrar Carrefour viniera otra gran empresa, pusiera dinero sobre la mesa y volviera a abrir los centros comerciales, saldando las deudas y contratando a todo el personal que había sido despedido con anterioridad, aunque se produciría aún así una crisis pero de poca magnitud comparada con la del cierre total.

Volviendo al tema que yo les pretendía contar, si eres repartidor durante el trabajo tu único compañero va a ser la radio, como no hables solo no vas a tener con quien hablar y el cansancio físico y mental de estar todo el día o toda la noche en ruta de un lado para otro y sin parar, para conseguir el sueldo mínimo y si eres autónomo, comprándote tú mismo el furgón, echándole gasoil de tu bolsillo y rezando para que no tengas averías porque si tienes una un poco cara, ese mes no comes. Bueno ¡en fin! estos son todos los inconvenientes y ninguna ventaja de ser repartidor.


SUBIR

¿Qué es el graffiti?
Cáncer: la guerra continua
Una sección abierta a cualquier información que suponga un nuevo avance o ampliación de conocimientos