Logotipo Interaulas
Cabecera Red-acción Inicio > El mundo > Sabías qué ?
Reportajes
Entrevistas
Opinión
Cultura
Internet
El mundo
Medios
Imagen Primaria
Red-acción
II Época / Nº20
Junio
2007
EL MUNDO / SABÍAS QUÉ ?

Cáncer: la guerra continua

Por Laura García y Carolina Gómez, alumnas del colegio La Paz de Torrelavega.

En su carrera por superar el cáncer, la humanidad ha encontrado en estos últimos tiempos un coche y un piloto ganador: la genética y los investigadores españoles. Un 90% de los procesos cancerígenos concluyen con la muerte del paciente por su extensión a otros órganos a través del torrente sanguíneo. Frenar esta expansión, y reconstruir estos órganos es la misión de dos paladines de la lucha oncológica, Joan Massagué y Carlos Fernández Rojo.

Imagen al microscopio electrónico de gliomas de rata.

Massagué, director del Programa de Biología y Genética del Cáncer en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York (MSKCC) y director adjunto del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB), ha descubierto recientemente 18 genes implicados en la expansión tumoral mediante un mecanismo en el que la combinación de cuatro de ellos permite la formación de nuevos vasos sanguíneos alrededor del tumor (angiogénesis) y la porosidad de estos, lo que permite que las células cancerígenas, a millones, rebasen sus paredes para incorporarse al aparato circulatorio y de ahí a otros órganos. El conocimiento de este mecanismo permitirá descubrir las claves de su derrota. Pero casi más relevante aún que este extraordinario descubrimiento son las investigaciones de otro español, Carlos Fernández Rojo.

Era tan sólo un adolescente cuando la lectura de la biografía de Ramón y Cajal, le impulsaría a ser investigador. Cursó sus estudios en la Universidad de Barcelona, donde acabó la Licenciatura en Biología. Posteriormente trabajó como profesor asociado en la Universidad Autónoma de Barcelona y finalmente realizó el doctorado en el departamento de Biología Celular en la Facultad de Medicina de la UB bajo la supervisión de los doctores Albert Pol y Carlos Enrich.

Desde hace casi dos años está trabajando en el Institute For Molecular Bioscience de la Universidad de Queensland en Brisban (Australia), bajo la dirección del doctor Rob Parton, quien ha estado estudiando muy específicamente el papel de una familia de proteínas, las caveolinas, desde su descubrimiento en 1992.

Massagué.

 

"La Caveolin-1 ha sido descrita como un gen supresor de tumores. Cuando inducimos la expresión de esta proteína en células tumorales, las células dejan de proliferar. De forma opuesta, cuando una célula normal se convierte en tumorogénica la expresión de la Caveolina-1 es prácticamente reducida en la mayoría de los casos", nos ha explicado a través de una videoconferencia que nos ha permitido conocer el trabajo de este investigador, compañero y amigo de nuestra profesora de Biología Heidi Rodríguez.

"Mi tesis se centró también en el estudio de las caveolinas durante la regeneración hepática en modelos murinos (ratas y ratones). He descrito, en colaboración con el doctor Rob Parton, cómo las caveolinas son capaces de acumularse en gotas lipídicas en el citosol de las células, y lo más importante, pueden llegar a regular el metabolismo energético en el hígado, que es esencial durante la regeneración hepática. Cuando experimento con ratones modificados genéticamente, incapaces de expresar caveolina–1 (proteína especializada y el principal miembro de la familia), los ratones no consiguen regenerar el hígado y mueren".

Su investigación no está directamente relacionada con los trabajos de Massagué, al seguir una vía paralela que busca la regeneración del órgano atacado, no la prevención de la extensión tumoral. "Es otra vía, pero también genética, y cuya complementariedad con las otras líneas actuales de investigación nos permitirá un gran avance en esta lucha".

 


SUBIR

Repartidores
¿Qué es el graffiti?
Una sección abierta a cualquier información que suponga un nuevo avance o ampliación de conocimientos