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Red-acción
II Época / Nº39
Abril
2010
REPORTAJES / CON LA MOCHILA AL HOMBRO
¡Viajamos a Yvetot!

Por Nerea González, alumna de 1º Bachiller del colegio La Salle, y Luis Rodríguez Agudo, alumno de 4º de ESO del colegio Jardín de África, ambos de Santander.

Los colegios La Salle y Jardín de África han participado en un intercambio con Yvetot, en la región francesa de Normandía. Conocimos cómo fue la estancia de los estudiantes galos en Santander, pero ahora vamos a descubrir cómo han vivido la experiencia los estudiantes santanderinos en su visita a Francia.

Alumnos del colegio La Salle ya en tierra francesa,

INTERCAMBIO CON FRANCIA
Por Nerea González. Colegio La Salle.

Por fin llegó el momento que todos estábamos esperando. Tras haber acogido a los alumnos franceses el pasado otoño, ahora éramos nosotros los que teníamos la oportunidad de conocer otro país, otra cultura, otra gente y además mejorar nuestro nivel de francés. ¡Qué más se puede pedir!
Nuestro viaje comenzó el viernes 26 de febrero con rumbo a Yvetot, un pequeño pueblecito situado al norte de Francia. La primera escala del viaje fue Bayona, donde pudimos ver la catedral y pasear entre sus calles. Más tarde llegamos a Poitiers. Allí visitamos el parque de atracciones de Futuroscope, donde nos divertimos acompañando a Arthur y los Minimoys en su aventura, repasando la vida de Vicent Van Gogh o admirando las luces y la magia de sus espectáculos.

Después de un largo viaje llegó la hora más esperada y a la vez temida por todos, la de las presentaciones familiares. Pasados los primeros minutos de vergüenza y tras la acogida en el 'Collège Bobée' pasamos el resto del día con nuestra familia "adoptiva".

Al día siguiente, el despertador sonó bastante temprano para recordarnos que las aulas francesas nos esperaban con impaciencia. Posteriormente fuimos hasta la abadía de Saint-Wandrille y tuvimos el privilegio de escuchar a los monjes entonar los famosos cantos gregorianos.

También nos desplazamos hasta la localidad de Chartres para admirar su imponente catedral gótica, la más alta de Francia, desde donde se obtienen unas vistas asombrosas de la ciudad y que cuenta además con una cripta y un laberinto. Todavía tuvimos tiempo para entremezclarnos entre sus calles y visitar alguna que otra tienda.

Una de las cosas que más nos llamó la atención fue que el miércoles los franceses no deben asistir a las clases puesto que acuden los sábados en vez de dicho día. Por eso la mayoría de nosotros aprovechó para visitar el mar, ir a la bolera con su correspondiente o internarse en el mundo de la cocina francesa intentando hacer 'crêpes'.

Alumnos del colegio La Salle a los pies de la Torre Eiffel.

Otra de las visitas más esperada por los españoles fue, sin duda alguna, París. Una vez allí hicimos una fugaz visita al símbolo de la ciudad, la Torre Eiffel, y entramos al museo del Louvre en el que observamos algunas de las obras más importantes de la pintura como 'La Gioconda', de Leonardo Da Vinci, o 'La libertad guiando al pueblo', pintado por Delacroix. Más tarde estuvimos en Montmartre, lugar conocido como el hogar de los artistas, donde se encuentra la Basílica del 'Sacré Coeur' y donde se rodó la conocida película 'Le fabuleux destin d’Amélie Poulain'.
El viernes volvimos a retomar las clases por la mañana y por la tarde viajamos hasta Rouen.

Pero aún nos quedaban muchas cosas por hacer antes de empaquetar todas nuestras cosas como realizar un juego de pistas por Yvetot, asistir a un taller de cocina o dar unas últimas lecciones en francés. Sin embargo, inevitablemente el último día llegó mucho antes de que nos diésemos cuenta. Era el momento de despedirse entre abrazos, besos, canciones, regalos y lágrimas de las personas que ya eran como nuestra familia y nuestros amigos.

En mi opinión ha sido una experiencia que realmente ha valido la pena y que recomendaría sinceramente a todos aquellos que tengan la oportunidad de vivirla que no la dejen pasar. Además me gustaría agradecer desde aquí a todas aquellas personas que han hecho posible esta aventura y que nos han acompañado en ella: ¡Muchas gracias!

Los alumnos de los colegios Jardín de África y La Salle en la escalinata de la Basílica del 'Sacré Coeur', en París.

 

INTERCAMBIO CON FRANCIA
Por Luis Rodríguez Agudo. Colegio Jardín de África.

El viernes 26 de febrero de 2010 los alumnos que participamos en el intercambio nos reunimos en el Jardín de África para partir en un viaje lleno de experiencias y momentos divertidos.
El intercambio se produjo entre alumnos del los colegios santanderinos La Salle y Jardín de África y los alumnos franceses del colegio Bobée, de la ciudad de Yvetot, en Alta Normandía.

En la primera etapa del viaje de ida hicimos una pequeña parada en Bayona, por donde dimos un paseo en el que conocimos un poco la ciudad. Después continuamos el recorrido y al caer la noche llegamos a nuestro destino, Poitiers. Nos alojamos en un hotel en el parque de Futuroscope y, tras dejar nuestras maletas en las habitaciones y posar los pies en el suelo tras el largo viaje, fuimos a cenar. Al terminar, pasamos el rato en los recreativos del hotel y después fuimos a nuestras habitaciones para tratar de descansar.

El sábado consistió en una visita al parque Futuroscope. El mal tiempo estuvo presente pero no fue un verdadero inconveniente. Recorrimos el parque y subimos a sus atracciones. Por la noche asistimos a un espectáculo. Al terminar cenamos y nos fuimos a nuestras habitaciones, ya que a la mañana siguiente tendríamos que madrugar para continuar nuestro viaje.

El domingo, cuando subimos al autobús, se nos comunicó que a causa del mal tiempo no podíamos circular por la autopista, así que pospusimos la segunda etapa del viaje y permanecimos un buen rato en el hotel hasta que pudimos irnos. Al final, el viaje en autobús llegó a su fin y, aunque la llegada a Yvetot estaba prevista muchos no podían creerlo, y es que una marea de familias francesas nos esperaba en el comedor del colegio Bobée. A partir de ese momento nos separamos, cada uno se aferró a sus conocimientos del idioma y se fue a casa de su alumno correspondiente para conocer a las personas con las que iba a convivir durante una semana.

Teníamos que experimentar lo bueno y lo malo de la vida de los franceses, así que el lunes nos llevaron al colegio y allí pudimos ver como era la educación en aquel país. Tras comer, los alumnos españoles visitamos la abadía de Saint-Wandrille, llena de historia y habitada por monjes. Luego volvimos con las familias, con las que pasamos el resto del día.

El martes los alumnos españoles salimos temprano para visitar Chartres, especialmente su catedral. Luego comimos lo que las familias francesas nos habían preparado para continuar después con nuestra visita hasta la vuelta a Yvetot, ya por la noche.

El miércoles lo pasamos con nuestras familias adoptivas. Algunos estuvimos por Yvetot mientras a otros nos llevaron a conocer la bonita región en la que nos encontrábamos. Convivimos con ellos en un día cotidiano hasta que ese día llegó a su fin y nos fuimos a dormir.

El jueves alumnos franceses y españoles salimos rumbo a París. Allí hicimos una pequeña parada en los Campos de Marte, ya que no podíamos ir a París sin ver la Torre Eiffel. También visitamos el Louvre, en el que vimos sólo sus obras más emblemáticas, porque disponíamos de poco tiempo. Por último, dimos una vuelta por Montmartre y visitamos el Sagrado Corazón.

El viernes asistimos a clase y, cuando terminamos de comer, fuimos a Rouen, la capital de la provincia, para visitar sus numerosos monumentos y hacer algunas compras. A la vuelta nos reunimos con nuestros alumnos en el colegio y volvimos con ellos a casa.

El sábado por la mañana hicimos un juego de pistas por Yvetot y un taller de cocina, mientras los franceses estudiaban. Al terminar las clases comimos en casa, con las familias y compartimos con ellas unos últimos momentos antes de despedirnos y volver al autobús en el que pasamos el resto del día tratando de echar cabezadas de vez en cuando hasta que el domingo por la mañana llegamos a La Salle, de nuevo en Santander.



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