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Esta es una nueva sección en la que vamos a inventar un cuento entre todos, contando con la creatividad y la imaginación como herramienta de trabajo. De forma encadenada iremos aportando nuestro granito de arena, siguiendo el hilo de lo que otros vayan creando. Sólo hay que seguir las pautas que nos van marcando y, a partir de ahí, continuar la historia como más nos guste.
Por Ana Muñoz Castillo Alto era un pueblo, su nombre venía de que al final del pueblo había un castillo muy alto. Daniel y Rosa eran dos niños muy traviesos a los que les encantaba correr riesgos y aventuras. Eran de unas familias de las más ricas del pueblo, por no decir
las que más. A ellos eso de ser ricos no les gustaba mucho porque
estaban casi todo el tiempo en recepciones, bodas, bautizos, comidas...
se aburrían mucho. Menos mal que lo animaban todo un poco con sus
bromas y sus A Daniel y a Rosa les gustaba mucho estar juntos, y lo que menos les gustaba era levantarse pronto e ir al colegio. Ellos estaban hablando constantemente del castillo que había al final de su pueblo. De sus torres, de que la torre que más les gustaba era la torre central porque era la más alta, más adornada y en su punta había una bandera. También hablaban de la fachada, de que estaba muy vieja y se caía a pedacitos. Del foso que tiene y que por el pueblo corren unos rumores de que en el foso hay unos cocodrilos, que se alimentan de los animalitos que caen en él o caminan al borde. También corren rumores de que el castillo está cuidado por fantasmas, que está embrujado y que en él también habita un gran ogro que se come a la gente y por eso nadie se atreve a entrar en el castillo. Cada día Daniel y Rosa se enteran de una nueva historia sobre el castillo. El otro día se enteraron de que en el castillo había un tesoro, y ellos se pusieron muy contentos porque hacía días que no oían ninguna historia sobre el castillo.Ya tenían 50 papelitos con 50 rumores sobre el castillo que les habían ido diciendo sus vecinos del pueblo y sus familiares. ![]() Se morían de ganas de entrar en el castillo Una noche estuvieron leyendo todas las historias sobre el castillo. Estuvieron hasta muy tarde. Y al día siguiente no había quien leslevantara para ir al colegio. Al cabo de una semana fingieron unaenfermedad y no fueron al colegio, se escaparon y fueron al castillo. El camino era muy largo y a la vez muy tenebroso, había muchos árboles y no parecía que hubiera gente, allí arriba hacía demasiado frío, no había bancos, estaba todo sucio, ellos tenían mucho miedo e iban fuertemente cogidos de la mano; cuando llegaron allí vieron tres grandes puertas, una era azul, otra era roja y otra amarilla. Si quieres entrar por la puerta azul pasa
a ......... Carlos
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Barrabás Entraron al castillo por la puerta azul, allí dentro había telarañas, polvo y ellos creían que había fantasmas, pero se encontraron a Rufo, un perro marrón y con unas manchas blancas. Daniel y Rosa se lo quedaron para que les hiciera compañía, subieron unas escaleras y se encontraron un gran tesoro.
Daniel y Rosa no cogieron el tesoro, siguieron adelante y se encontraron otra puerta que les dirigió a otro mundo que se llamaba el mundo divertido. Se montaron en una montaña rusa que había allí. Cuando se bajaron estaban mareados y vomitando. Después vieron unos columpios, un tobogán...En todo se montaron. Salieron muy cansados. Salió un señor y les dijo que fueran a donde su Jefe, el señor Barrabás.
Si quieres ir a su mundo vete a ......................... Pablo
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La puerta roja Por Rubén Daniel y Rosa decidieron entrar por la puerta roja. Cuando entraron vieron
a un fantasma que era bueno y se hicieron amigos y les ayudó en sus
problemas. Otro día se encontraron los amigos y el fantasma a otro
fantasma, pero era malo y los dos fantasmas se pelearon. El fantasma malo
cogió a Daniel y amenazó al otro fantasma diciendo: Después se fueron volando a descubrir más lugares. Fueron
descubriendo muchos más lugares. También fueron descubriendo
muchos más idiomas, como el de los monos, águilas, gaviotas,
panteras, delfines, ballenas, mantas, peces, murciélagos y muchos
más idiomas que irán descubriendo a lo largo de la aventura.
El grupo de amigos ya estaba cansado de tanto volar y decidieron pronunciar
las palabras mágicas jepris, jepris
y ... de repente apareció el brujo y los niños le dijeron: Entonces los niños aceptaron y empezaron a buscar madera y ramas para construir la cabaña al mago. Estuvieron días, semanas y meses pero por fin consiguieron hacer la cabaña al mago. El mago que estaba muy contentos les dio a elegir entre dos puertas, una tenía un agujero pero lo de dentro no se veía y la otra tenía marcado un tres con sangre y les dio mucho miedo aunque decían que eran valientes. Si quieres ir al agujero vete a .......................
Melanie
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Las aventuras de Rosa y Daniel En cuanto entraron por la puerta amarilla ¡zas! un fantasma pasó por enfrente. Daniel y Rosa se quedaron asombrados, pero no se asustaron, todo lo contrario, se reían. Rosa dio un paso al frente y sonaba un trabalenguas muy difícil de decir, luego fue Daniel el que dio un paso al frente y sonó una canción en francés. Los dos niños se miraron y se empezaron a reír. De repente apareció otro fantasma diferente, era el fantasma más
conocido de todos los fantasmas, llamado Pupis el gruñón . Se oyó un grito terrorífico y el
fantasma les dijo : Daniel y Rosa se disculparon, pero él les dijo que les perdonaba si pasaban una clase de pruebas. Los dos niños aceptaron encantados, pero porque no sabían de qué clase de pruebas se trataba. Y es que la primera trataba de lanzar con un cuchillo a la cabeza de un fantasma. El niño pensaba que si le daba y le mataba se convertiría en un criminal. Pero gracias a las clases de lanzamiento que ensayaba en el colegio acertó, y el fantasma Pupis se moría de rabia. Pero el fantasma no se rendía y les dijo: La segunda prueba trataba de encontrar el mensaje para salir de ese castillo. A Rosa y a Daniel ya no les gustaba la idea de no volver a ver a sus padres. El fantasma les dijo que sólo tenían veinticuatro horas para encontrar el mensaje y que el tiempo empezaba ya.
Los niños miraron el reloj y no les quedaba mucho tiempo, entonces
siguieron subiendo más y más peldaños, llegaron hasta
otros veinte peldaños y se encontraron con otra palabra que decía
peldaños. Si quieres ir por el peldaño de la esperanza,
el de color verde, vete a.......... Iván
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