
Esta es una nueva sección en la que vamos
a inventar un cuento entre todos, contando con la creatividad y la imaginación
como herramienta de trabajo. De forma encadenada iremos aportando nuestro
granito de arena, siguiendo el hilo de lo que otros vayan creando. Sólo
hay que seguir las pautas que nos van marcando y, a partir de ahí,
continuar la historia como más nos guste.

Erase una vez

La puerta roja
Fuegolandia
Por Pablo Unai
Los niños decidieron entrar en la puerta 3 con sangre. Fantasmín
dijo:
- Lo siento, yo este mundo no lo puedo abandonar,
tomad, yo os doy este talismán de fantasmas, siempre que estéis
en peligro decíd "Luna, lunera cascabelera" y aparecerá
un fantasma, yo tengo amigos fantasmas en todos los reinos.
Daniel y Rosa decidieron entrar. Dentro había plantas de fuego,
todo era de fuego, ellos vieron una casa y fueron hacia ella; llamaron a
la puerta y salió un hombre que les dijo:
- ¿Qué queréis?
Los niños dijeron:
- ¿Qué reino es este?
- Este reino se llama "FUEGOLANDIA"
- Señor, ¿nos puede dar cobijo y
comida por favor?
Esa noche, durmieron en esa casa; a la mañana siguiente aquel
hombre les dio un carro, un caballo, y comida para dos días.
Anduvieron y anduvieron y llegaron a un lugar donde había dos leones,
recordaron lo del talismán, dijeron las palabras y apareció
un fantasma, todo de fuego, el fantasma chamuscó a los leones.
Después el fantasma les dijo:
- Seguid este camino y llegareis a una casa, allí
tenéis muchas cosas, pero tenéis que pasar un río con
cocodrilos, en esa casa encontrareis dos niños más, se llaman
Pedro y Elena, ellos os darán la comida.
El fantasma se despidió y los niños fueron hacía
la casa.
Caminaron y caminaron y llegaron al río, un cocodrilo dijo:
- ¡Hola, niños!, ¿qué
queréis?
Daniel dijo:
- Me gustaría cruzar el río con mi
hermana, por favor.
- Si me dáis dos cabritos y una oveja cruzaréis
sin problema, o si no mirad, veis que somos 20 cocodrilos.15 somos malos
y 5 buenos, saltad por los buenos y llegaréis a la otra orilla, pero
si pasáis por los malos moriréis.
Daniel cruzó por los buenos, ahora le tocaba a Rosa, pisó
3 bien pero el cuarto falló, entonces Daniel dijo:
- "Luna lunera cascabelera"
Y apareció de nuevo el fantasma, liberó a Rosa y dijo:
- Creo que no os puedo dejar solos, bueno os acompañaré
hasta la casa, dejadme que os haga una pregunta:
- ¿Quién os dio ese talismán?
Los niños contestaron:
- Fantasmín, el fantasma del castillo alto,
él nos lo dio por si teníamos problemas.
Y entonces vieron de lejos la casa que se estaba quemando, fueron más
deprisa. Cuando llegaron ya era muy tarde, ya se había quemado por
completo.
Los niños se presentaron y todos los días Daniel, Rosa, Pedro,
y Elena buscan alguna casa para pasar el resto de sus días.
Fin

Volver al inicio
La puerta del agujero
Por Melanie Fernández Bustamante
Daniel y Rosa decidieron entrar por la puerta del agujero. Fatasmín
también. Todo era de gominola, el suelo de chocolate, el río
también era de chocolate.
Las casas eran de regaliz, de nube de dedo, de fresas, etc
Estuvieron buscando una casa para vivir en ella, cogieron una muy grande,
porque eran tres personas.
El primero en entrar fue Daniel, porque Fantasmín y Rosa estaban
un poco asustados.
Daniel entró y oyó:
- "Jerpris" ,"Jerpris"
-era el viejo mago-
- ¿Qué tal? - dice el
mago.
- Nosotros bien, -dijo Daniel-.
Daniel miró por la ventana y dijo:
- ¡Mira que piscina más grande!
- Es de chocolate
-dijo Rosa-.
- Es verdad -dijo Fantasmín encantado-.
- ¿ Nos vamos a dar un paseo?
Dijo Daniel.
- Vale, dijo Rosa.
De pronto se oye un ruido :
¡Te, te, te! Y después .... ¡Socorro, Socorro!
- Es la voz de Rosa -dijo con miedo
Fantasmín.
Pasaron días y días, noches y noches y Rosa no apareció.
Cuando llegaron a casa a Daniel se le ocurrió una cosa: "Le
mandaría una carta a Rosa". Le parecía que ya sabía
donde estaba.Carta a Rosa:
Querida Rosa:
¿Dónde estás? Estamos preocupados, te fuiste así,
sin más, y no nos dijiste nada.
Si recibes esta carta, contéstame.
Se despiden, Daniel y Fantasmín.

Cuando volvían Daniel y Fantasmín se encontraron dos toboganes
uno de color rojo y otro de color verde.
Si quieres ir al tobogán verde vete
a ........... Sara
Si quieres ir al tobogán rojo vete
a ........... Manuel

Volver al inicio
El tobogán verde
Por Sara Gómez
Daniel y Fantasmín fueron al tobogán verde y entraron en
una cueva donde encontraron a Rosa atada a una roca, pero era un truco del
viejo mago y con "Jerpris, jerpri s" desapareció.
Continuaron hasta salir fuera de la cueva y vieron otra cueva, que se había
formado por la tristeza de no haber encontrado a Rosa.
Luego Fantasmín dijo:
- Daniel, no te preocupes encontraremos a Rosa.
- Vale, no me desanimaré, dijo
Daniel.
De repente desapareció la cueva y se asustaron. Luego, al ver
a Glotón atando a Rosa a un árbol, corrieron y corrieron y
Glotón les vio y la desató y echó a correr y se adentró
en el bosque. Daniel tenía miedo, pero Fantasmín no tenía
miedo.
Anduvieron y anduvieron y vieron al viejo mago medio muerto, porque Glotón
se convirtió en un monstruo y le clavó las uñas y les
dijo:
- Se ha escondido en la cueva de cristal.
- Bien, gracias. Dijeron Daniel y Fantasmín a la vez.
Continuaron andando y encontraron la cueva de cristal. Vieron a Rosa atada
y a Glotón.
Era horrendo y aún más gordo y les dijo:
- Fuera de aquí, estoy esperando al cura.
- ¿Al cura?, es mentira tú y Rosa no os casáis
- Lo siento Daniel, me obliga.
Daniel piensa en salvarla, Glotón se durmió y Daniel y Fantasmín
rescataron a Rosa y volvieron a casa.
Fin


Volver al inicio
El tobogán Rojo (La aparición de Dinio)
Por Manuel Fernández Ruiz.
Se metieron en el tobogán rojo y Daniel dijo:
- Este tobogán no es muy divertido.
Rosa dijo:
- Yo pienso lo mismo.
Se encontraron a Carlos, un amigo suyo, les acompañó todo
el camino y se encontraron una casa grande y bonita, era blanca y tenía
cuatro habitaciones, justo una para cada uno. Pero de repente apareció
Daniel y les dio un susto.
Fantasmín dijo:
- Vete a dormir, no te queremos aquí.
Y dijeron las palabras mágicas "jerpris, jerpris"
e hicieron un hechizo para que desapareciera Daniel y se fuera a dormir.
Y todos se lo agradecieron.
Se fueron a dar un paseo y se encontraron a un amigo que se llamaba Dinio.
Daniel dijo:
- Se podría venir a vivir con nosotros.
Y así fue, llevaron a Dinio a su casa.
Dinio les contó muchas cosas.
Dinio dijo:
- Yo bajé por el tobogán verde pero
ahora estoy aquí.
- Nos lo vamos a pasar muy bien, esta casa es bastante grande.
Dijo Daniel sonriendo.
Se oyó un ruido en las habitaciones, todos subieron a ver qué
había pasado.
Era Daniel haciendo el tonto con sus bromitas.
Rosa dijo:
- ¿Por qué no nos vamos a dormir?
Y todos se fueron a dormir. Al día siguiente fueron a dar un paseo
y se encontraron a sus padres y fueron muy felices.
Fin


Volver al inicio
 |