Nº28. Noviembre-Diciembre. 2001.
 

Esta es una nueva sección en la que vamos a inventar un cuento entre todos, contando con la creatividad y la imaginación como herramienta de trabajo. De forma encadenada iremos aportando nuestro granito de arena, siguiendo el hilo de lo que otros vayan creando. Sólo hay que seguir las pautas que nos van marcando y, a partir de ahí, continuar la historia como más nos guste.



Erase una vez

 

El hada Navi
Por Iván González

Pasaron por el peldaño verde, seguían en el castillo, pero desde que pasaron por el peldaño verde oían ruidos y encontraban de vez en cuando, mientras caminaban, esqueletos de humanos y huesos de animales. Todas las puertas estaban cerradas y al cabo de un rato Daniel dijo:
- ¡Ya hemos pasado por aquí!

Y era verdad, ya habían pasado por allí, pero una puerta estaba abierta. Entraron. Una vez dentro se cerró sola la puerta, un ogro les perseguía, pero los niños corrían mucho más que el ogro.

Encontraron un baúl, lo abrieron y había una especie de hada llamada Navi, les dijo que la siguieran, que sabía por donde ir. Navi encontró en una mazmorra un esclavo que esa misma noche iba a ser la cena del ogro. También encontraron a un fantasma bueno, al que encerró el ogro porque era bueno y no asustaba a nadie.
El grupo siguió andando hasta encontrar la salida. De repente vieron que les estaba persiguiendo el ogro, Navi les dijo que la siguieran, que sabía por donde ir. Salieron por una especie de balcón que tenía un puente, era su única escapatoria. Cuando ya estaban empezando a pasar por el puente, el ogro tiró una roca gigante al puente y cayó al agua. El fantasma intentó pegar al ogro, pero el ogro era demasiado fuerte.
Luego el esclavo del ogro intentó tirar al ogro, pero tampoco funcionó.Todos estaban heridos menos Navi. Navi era su única esperanza.
Navi consiguió paralizarle un rato, ahora podían escapar. La única escapatoria que tenían era tirarse desde el castillo hasta el agua.

Si quieres saber lo que pasó pasa a..................Clara


 


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Desenlace
Por Clara Jara

Al tirarse al agua fueron hacia la orilla y se dieron cuenta de que estaban en el paraíso.Al introducirse más en la isla, Daniel vio un bosque tropical.
- Mirad hay un volcán en el centro del bosque, dijo Daniel asombrado.
- Chicos, yo puedo encontrar el camino hasta el volcán, y luego volvería con vosotros, dijo Navi.
- ¿Y si viene el ogro ?, porque él puede venir!, exclamó el esclavo.
- No, en el paraíso nadie puede hacer daño a algo o a alguien, contestó Navi.
Al irse Navi todo se quedó en silencio, pero algo alborotó el silencio. Entonces decidieron cantar. Navi seguía volando hacia el volcán que ya se podía divisar entre la vegetación.
- Ya veo el volcán, es fantástico.
- Es una tontería querer ir hacia el volcán, porque si se pone en erupción nos moriremos todos, y ya no podremos ir a casa,
dijo el esclavo.
- Tú has estado mucho tiempo encerrado.
- Mentira.
- Chicos callad, dejaros de pelear,
dijo el fantasma.
- Hola, ya he vuelto, ya nos podemos ir al volcán.
Entonces echaron a andar y no pararon hasta llegar.
- ¡Guau!, ¡es enorme, y precioso!, gritó Daniel.
- Nos quedaremos aquí, dijo Navi.
- No subiremos, contestó el fantasma.
- No, si subimos se puede poner en erupción y achicharrarnos.
- No, sí, no, sí.
- ¡Callaros inmediatamente!, así no podemos seguir terminaremos pegándonos y no podremos ir a casa,
gritó Daniel.
- Subiremos.
- Vale, vale, vale.

Cuando llegaron arriba del volcán Daniel se resbaló y cayó al fondo.
- ¡ Oh! No, es horroroso no sé dónde estoy.
- Mira, bien
dijo Navi.
- ¡ Es sorprendente estoy en el patio de casa !
- ¡ Estamos salvados !,
dijo Daniel.
- Lo siento nosotros nos quedamos aquí .

Y así, Rosa y Daniel fueron felices por siempre jamás.

 

Fin

 

 


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El Bosque Misterioso
Por David González

Subieron el peldaño morado, había un pasillo muy largo. Cuando llegaron al final encontraron la buhardilla, estuvieron rebuscando allí. Solo había trastos viejos. Por fin Daniel encontró la trampilla y pasaron por ella. Había muchas escaleras, cuando las bajaron encontraron un bosque, en él había muchos animales raros. Por ejemplo: una gaviota con pinchos en la cola, un zorro con orejas de elefante, etc ...
Lo que más le gustó a Daniel fue un ratón que al final de la cola tenía una bola dorada y lo que más le gustó a Rosa fue un pato que casi no podía andar. Los dos animales acompañaron a Daniel y Rosa. Los cuatro seguían andando por el bosque, Daniel se tropezó con una llave y la guardó en su bolsillo. Por la parte en la que andaban había muchos animales raros. Al final del bosque encontraron un cofre en el que Rosa metió la llave que se habían encontrado y lo abrió, dentro vieron dos pociones, una roja y otra naranja.

Si quieres que tomen la poción roja, vete a .........Arturo
Si quieres que tomen la poción naranja, vete a ...... Lara

 

 


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Poción Roja
Por Arturo

Daniel y Rosa, cogieron la poción roja. Estaba metida como en un botellín de agua. Eligieron quien de los cuatro se lo iba a tomar. Al final se la tomó el ratón.
- ¡Mira, el ratón se la está bebiendo!.
- Hola, soy vuestra peor pesadilla,
dijo el ratón con la cola brillante. Yo soy mago y todos me vais a hacer caso.

El pato se quedó aterrorizado y se desmayó.
Daniel y Rosa se sorprendieron al ver al ratón con esa voz, y tan malo; salieron corriendo por el bosque, cada vez se iba haciendo más y más de noche, hasta que encontraron una puerta y entraron. Estaban como en otro mundo.
- En este mundo hay mucha agua, ¿por qué está todo lleno de agua?,preguntó Daniel asustado.
- Sigamos remando hasta que lleguemos a la orilla, dijo Rosa.

Llegaron a la orilla y encontraron una casa muy grande. Entraron y subieron las escaleras corriendo porque el ratón les seguía persiguiendo. El ratón se puso furioso y les paralizó con su magia. Los niños no se podían mover.
- Socorro, socorro. ,gritaron y de repente apareció un elefante y les salvó, y se encerraron en una habitación del cuarto de arriba.
Allí estuvieron hablando hasta que se oyó:
- Toc, toc. Abrid la puerta ahora mismo o la derribaré con mi magia.
Daniel le preguntó al elefante que si podía volar.
Dijo que lo intentaría.
- ¡Oh!, no lo ha conseguido.
El ratón tiró la puerta y entró.
El elefante decidió luchar contra el ratón, y empezó la pelea.
El ratón paralizó al elefante pero los niños cogieron unas tijeras y le cortaron la cola al ratón.
Entonces la magia ya no servía y el elefante se acordó que tenía una granada.
El elefante dijo:
- Daniel, Rosa. Tiraros por la ventana. Y se tiraron.
El elefante tiró la granada y también se tiró por la ventana y la casa explotó.De repente desaparecieron y volvieron al bosque. Cuando llegaron había un lobo que atacó a los niños y les comió.
Justo un poco después pasó por allí un cazador que venía del cuento de Caperucita y dijo:
- Vaya, otro lobo. Mira que no acabo con ellos. Menudo día llevo. Y cogió y le mató. Al oír que salían voces de dentro de su barriga, cogió su cuchillo y le rajó la barriga.
Saliendo los niños dando gritos de contentos y el cazador se marchó diciendo:
- Jó, espero no encontrarme otro lobo por el camino.
Y los niños llegaron a casa.

 

Fin

 

 


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Los países maravillosos
Por Lara

Tomaron la pócima naranja y viajaron a un país. Ya no se acordaban de nada de su pasado, sólo de que eran hermanos.
En el país al que viajaron Daniel, Rosa, Oscar (el ratón) y Rubén (el pato), después de tomar la pócima, estaban en pleno verano pero comenzó a nevar, la nieve cubría todo.

Oscar con su bola dorada, que era mágica, consiguió descubrir parte de las casas de los animales, menos las de los patos famosos. Entonces se los llevó con él, juntos corrieron muchas aventuras. Comenzaron la mañana disfrutando de una gran fiesta de carnaval. Oscar, el ratón, se disfrazó de elefante, Rubén, el pato, se disfrazó de león, Rosa se disfrazó de jirafa y Daniel de tigre.

Cuando entraron todos los animales se asustaron y corrían a esconderse. Pero Rubén vio una patita muy guapa, y se quitó la careta, entonces todos salieron.Oscar, con su magia, hizo aparecer una gran orquesta, un montón de mesas llenas de comida, y luces de colores. Todos bailaron, rieron y comieron, la fiesta la habían fijado para el 3 de febrero, que era el santo de Oscar. Daniel y Rosa le hicieron una propuesta a Oscar y Rubén: tomar una vez más la pócima naranja, y viajar de nuevo.
Lo hicieron y acabaron en un mundo en el que todo era de color azul: las personas, los animales, las casas, los árboles, etc. Al llegar todos los miraban de forma rara, pero ellos pronto se hicieron amigos de todas las personas y animales. Lo malo fue después de muchas horas conociendo todo lo que les rodeaba, comiendo, bebiendo y disfrutando de todo.

Ellos necesitaban dormir, pero allí la gente y los animales no dormían. Los días eran de 48 horas y no había noche.
Entonces decidieron volver a cambiar de país. Tomaron de nuevo la pócima, y acabaron en un país de nombre muy raro: Torrelavega. Allí conocieron a un montón de niños que acudían a un sitio llamado colegio.

Fuimos con ellos y entramos por una puerta que ponía 5º A, donde había un niño más mayor, que era el que mandaba: les enseñaba libros y les hacía preguntas que ellos ponían en unas hojas con alambres que llamaban cuadernos.

Los niños hacían aparecer palabras y números con muchos colores algo que no conocíamos. Estuvimos allí sentados una hora y media y salíamos a correr y a jugar a una pista cerrada llamada patio.
Cuando subimos de nuevo, el niño mayor no estaba y había una niña mayor que hablaba muy raro.

Los niños nos explicaron que era inglés, esto a los niños les gustaba, pero nosotros nos aburríamos porque no entendíamos nada.A la una cada niño salió y se fue con niños y niñas mayores a comer. Entonces nos sentamos a hablar de lo que podíamos hacer, dimos un paseo, y muy cerca del colegio encontramos un sitio muy bonito, nos dijeron que era un parque, había cosas muy divertidas para jugar, al rato nos tuvimos que ir porque Oscar bajó por una rampa que llamaban tobogán, se cayó y se dio un golpe en la cabeza.

Entonces decidimos irnos a conocer otro país, pero no pudimos. Cuando sacamos nuestras botellas de pócima naranja se había terminado. Entonces tuvimos que quedarnos, fuimos con los niños al colegio, y ahora ya nos gustan todas esas cosas que nos parecían tan raras, y ¡aprendimos inglés!

Fin

 


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