Nº34. Julio-Septiembre. 2002.

 


 

Trabajos:

Relatos
El árbol emblemático Por Alicia Cicero Gandarillas.
Un exámen un tanto raro Por César Díaz Caviedes.
Saliendo del abismo Por Fernando Rivas Fernández.
Brota en mí un mar de escoria Por Vanessa Calderón Gómez.
Viví en otra época, una vida diferentePor alumnos de francés del IES Foramontanos de Cabezón de la Sal.
Rocas Por Ana Truán Solórzano
I premio Certamen Literario M.G. Aragón Por Marcos del Río.
La Guerra Civil contada por mi abuelo I Por Joaquín A. Caloca.
La Guerra Civil contada por mi abuelo II Por Joaquín Agudo.
Los Tres Príncipes Por Eugenio Moreno.
Leer y escribir Por Tamara Madariaga Saínz.
Te Recuerdo Por Marina Revuelta.
Un futuro mejor Por Daniel Delgado Huerga.
La estatua enamorada Por Raquel Cotero González.
El fin de una amistad Anónimo.

Poemas
Aquel maldito día Por Verónica Irizábal.
Nada puedo hacer por tí Por Marta Martínez Álvarez.
Océano de dolor Por Noemí Díaz Solórzano.
Sin título Por Noemí Díaz Solórzano.
Recuerdo Por Angela García.
Penas Por Marta Martínez Alvarez.
Amor imposible Por Rosa María Pérez Abascal.
Pinta huellas en mi cuerpo Por Vanessa Calderón Gómez.
Tu vida Por Sara Eva Casal Ordás.
Amar es... Por Sara Eva Casal Ordás.
Por envidia avanza el tiempo Por Vanessa Calderón Gómez.
Ya nada brilla Por Vanessa Calderón Gómez.
Tarde Por una alumna.
¿Temes la venganza? Por Vanessa Calderón Gómez.
La primavera Por Carlota Fernández Lamadrid.

 

 

 

Aquel maldito día
Por Verónica Irizábal, alumna de 4ºB de ESO del IES Santa Cruz.


Cómo sufrí al perderte aquella noche,
mi corazón se partió en dos,
no pude despedirme,
ni pude perseguirte,
te fuiste sin decir siquiera adiós.

Nos separan caminos diferentes,
lo que ocurrió por siempre nos alejó,
no volveré a tenerte,
ni volveré a perderte,
con el tuyo se paró mi corazón.

El destino jugó con nuestras vidas,
si se lo propuso, lo consiguió,
el quiso separarnos,
y así lo ideó,
sin mentiras, ni trampas,
sin engaños, ni desamores,
sólo le hizo falta un chico ahogado en sus penas,
que se refugió en el alcohol,
y regresando a su casa,
contra tu coche se estrelló,
quitándote a ti la vida,
robándome a mi el amor.
Rompiendo todos nuestros sueños,
causándome un gran dolor.

¿Podré volver a verte algún día?
Desde hace meses no me pregunto otra cosa,
quizás, si sea verdad que existe el paraíso,
ahora es lo que me gustaría creer,
pensar que volveré a verte,
y a tocar tu suave piel
aunque tendré que resignarme,
y seguir soñando que te encontraré,
en esa vida que hay después.

 

 

 

 


Nada puedo hacer por tí
Por Marta Martínez Álvarez, alumna de 4º B de ESO del IES Santa Cruz.


Me estoy ahogando en un oscuro pozo
que parece no tener fin.
Caigo y caigo al vacío,
y nada puedo hacer por ti.
Cuando miro lo que fuiste y eres ahora,
no puedo menos que sentir,
que ésta es la hora,
de que te vayas de aquí.

Con tus ojos ojerosos,
tus labios morados,
tu cara blanquecina y tu boca efervescente,
parece que unas veces te veo y otras
te disipas entre la gente.

Querido amigo,
que sabes que por ti daría la vida,
recapacita y abandona esto,
que te está produciendo semejante herida,
abandona las drogas,
pues más, mucho más, vale tu vida,
abandona esta zona,
y vuelve a sembrar en otra tu semilla.

 

 

 

 

Océano de dolor
Por Noemí Díaz Solórzano, alumna de 2º de Bachillerato del IES Santa Cruz de Castañeda.


El suave murmullo de la gente,
esa deleitante cantinela
que te puede adormecer incluso.
Miles de conversaciones,
miles de vidas,
que desconocidas e ignoradas
tampoco importan mucho.

Por tu rostro de nácar
parece resbalar una gota cristalina,
como en la ventana tras una tormenta.

Esa lágrima cayendo
por la faz blanquecina y translúcida,
no resbala sino por tu corazón.
Lágrimas, mares de lágrimas,
volcadas intentando salir,
aprisionadas continuamente
por barreras infranqueables.

Los pequeños espejos
escritos del alma
desean liberar ese mar
no pudiendo sino enjugarse.
Ahogándose de nuevo
en el que por maldito tenemos.

El mar del llanto,
el océano del dolor,
aún en lo inmenso de su nombre,
somos poseedores de su inmensidad,
pudiendo alcanzar
la imperiosa grandeza de todos.

Esos océanos, unas veces
contenidos por una persona,
que pueden ser su cárcel o su salvación.
Otras veces se dejan llevar
por la inmensidad del hombre.

 

 

 

 

Sin título
Por Noemí Díaz Solórzano, alumna de 2º de Bachillerato del IES Santa Cruz de Castañeda.


Dulces estrellas
en el velo de obscuridad.
Burlonas, desafiantes...
observando lo inalcanzable.
Inalcanzable para mí,
inalcanzable para ellos,
inalcanzable para todos.

Un llanto incomprensible,
extraño, incongruente.
Resbalando ligeramente
por tu rostro, por el mío.
Te arrastras en tus súplicas,
llenas de preguntas.
¿Por qué no alcanzaros puedo?
¿Por qué vuestro mundo
no me es permitido?
¿Por qué el deleite de mi alma
es llegar a besaros?
¡Adiós! Es mi humilde despedida.

Triste en exceso,
odiosa en su espera,
aborrecida en mi alma.
Brillantes y frías
en vuestro anhelante descaro,
no correspondéis
sino con vuestra belleza.

 

 

 

 

Recuerdo
Por Angela García, alumna de 1ºA de Bachillerato del IES Santa Cruz.


Recuerdo aquella mirada
que a todos nos llenaba.
Recuerdo aquella alegría
que a todos nos invadía.
Recuerdo aquellas noches
en las que no salían los reproches.

Recuerdo aquel amigo
que siempre desafiaba al destino.
Pero esa tarde de nada sirvió,
aquella valentía te la jugó.
Ahora los recuerdos son otros
sólo tenemos corazones rotos.

Recuerdo unas miradas
tristes y desconsoladas
Recuerdo una alegría,
pero no puedo sentirla.
Recuerdo esas noches
ahora llenas de rencores.

Recuerdo aquel amigo,
que me enseñó tantos caminos.

 

 

 

 


Penas
Por Marta Martínez Alvarez, alumna de 4ºB de ESO del IES Santa Cruz.


Sentimientos que por no tener no tienen ni nombre,
penas que agitan el alma como árboles sus ramas,
amarguras que inundan de sombras,
nuestras noches más plácidas.

Duros recuerdos que marcan intencionalmente el corazón,
inquietantes ideas que hacen sufrir,
grandes nostalgias que dejan sin razón,
y te enloquecen hasta morir.

Penas, penas, son,
angustias, muero yo.

 

 

 

Amor imposible
Por Rosa María Pérez Abascal, alumna de 3ºC de ESO del IES Santa Cruz.


Ya sé que nos queremos,
pero por nuestros padres
ni siquiera vernos podemos.

Soy tan feliz cuando me miras,
cuando rozas mi cara, mis labios,
y me mimas,
que todo desaparece:
Tiempo, lugar y gente.

Ya ha pasado mucho tiempo.
¿Dónde estás?
No te encuentro.
Si supieras...
¡Cuánto te echo de menos!

Mi corazón, ahora,
es como un árbol sin hojas,
un libro sin páginas
y, sin alas, una mariposa.
Porque tú eres lo esencial,
mi mayor alegría,
y sin ti, en la soledad
yo estaría hundida.

¿Por qué tiene tu amor que irse?
No sé si lo podré superar
y aunque no podamos vernos más ya,
puedes cerciorarte
de que nunca te podré olvidar.

 

 

 

 

Pinta huellas en mi cuerpo
Por Vanessa Calderón Gómez, alumna de 2º B de Bachillerato del IES Santa Cruz de Castañeda.

Las palabras que ayer susurrabas,
hoy se las lleva el viento helado y frío
que con la almohada frágil provocamos.
Y las dulces caricias de sus golpes
procuran irritar las pieles tersas
que recubren sin cesar nuestras almas.

La cama es una desgracia acechante,
sus muelles pintan huellas en mi cuerpo,
y la colcha hace esto más llevadero,
con fuerza me apodero de sus plumas,
porque la vida se desprende de mí.

Casi sin fuerza me obliga a levantar,
para mostrarme una cara aplastada
como si de un retrato se tratase.
Con lágrimas de cristal esculpidas,
insiste en que bese un cortante espejo.

Me encuentro sobre un suelo ensangrentado,
el cual, reza para que al fin me vaya,
que lo limpie y no deje ningún rastro.
No tengo agallas para abandonarle
"algún día sé que me tratarás bien",
es lo que mi cabeza me repite,
aunque me arrincona en la misma pared.

Sus manos llevan escrito mi nombre,
mi pelo sólo pretende escaparse,
mis uñas luchan por arañar algo,
y sólo rasgan mi pecho y mi nombre.

Mi paciencia ya ha colmado este vaso,
la venganza ha desbordado mi mente,
la sangre que ahora se vierte no es mía,
así sabrás que te querré por siempre.

 

 

 

Un examen un tanto raro
Por César Díaz Caviedes, alumno de 1ºC de ESO del Instituto José Hierro de San Vicente de la Barquera.

Estoy yo entre una multitud de chavales altos, bajos, gordos y flacos. En realidad estaba haciendo un control con María Luisa (mi profesora de matemáticas) cuando sonó el timbre. Todos salieron disparados como una estampida de ñus, pero yo me quedé para preparar la clase siguiente.

Entonces vi algo que casi me hace caerme de la silla: dos números (el 4 y el 8 concretamente) salían del examen y venían hacia mí. Eran tan chiquitines que una pulga de mar les habría parecido un aterrador enemigo.

- ¿Quieres venir con nosotros?- me preguntó el cuatro.
- Claro- respondí yo, pesando que me darían las respuestas correctas del examen, pues de la mitad del examen que tenía hecho, la mitad estaría mal.

Entonces el ocho me dio unas pastillas azules y blancas, igual que las que toma mi madre para dormir. Yo me tomé una, y la otra me la guardé, pues no me fiaba de esos dos tipos, números, lo que sea. Y empequeñecí.

Dentro del examen, todo estaba plagado de números y las líneas eran largos ríos de tinta.
Y comprobé pasmado que el cuatro se arrodilló y empezó a beber tinta a lingotazos.

- ¡Bebe si quieres!- me dijo con una risita. Y yo no le iba a faltar al respeto, y bebí un poquito sólo (o al menos, eso me pareció). Pronto me puse alegre y, riéndome como un niño poseso, empecé a cantar el villancico Campana sobre campana en pleno otoño.

Al rato, un dolor de cabeza increíble. La resaca era fuertísima. Para la próxima espabilo -pensé- estos me han robado la cartera. Menos mal que no llevaba nada. Me acerqué a ellos. Miré el reloj ¡Faltaban cinco minutos para la clase de naturales!

- ¿Me váis a dar la respuestas del examen?- les pregunté.
- ¿Las respuestas? ¡ni lo sueñes, niñato!- me soltó.

Le solté un galletazo que le dejé K.O, se podría decir. El ocho se me tiró de cabeza, y yo le di una patada. Yo me quedé sin dedo gordo del pie, pero él sin su dentadura postiza.

Ante la legión de números que se me echaba encima, puse pies en polvorosa y me tomé la pastilla. ¡Me quitaron la cartera, pero no la pastilla!. Cuando me hice grande otra vez, cogí el examen y lo prendí fuego. Me da igual -me dije- de todas formas, estaba suspenso... Y con esto me acordé de que me tocaba examen de naturales, y no había estudiado.
Lo suspendería. A no ser que...........

¿CONTINUARÁ?

 

 


El árbol emblemático
(El roble y el aliso)
Por Alicia Cicero Gandarillas, alumna de 2ºA de Bachillerato del IES Santa Cruz de Castañeda.

Si el roble es una muralla, el aliso puede ser el soldado que se resguarda como un animal asustado...

Si el roble es grosero y de aspecto rudo, el aliso bien puede ser una doncella de apariencia frágil y desvalida.

Si el roble es el padre autoritario, el aliso es el hijo que obedece sin rechistar, pues puede ser castigado.

Estas deliberaciones son los puntos de vista de los cántabros añosos, que al pie de la lumbre ven cómo se van convirtiendo en ceniza unos gruesos troncos.

Y al amor de la lumbre, en aquella fría, oscura y triste tarde, con los campos cubiertos por un fino velo de escarcha, seguían divagando sobre el mismo tema.

El de más edad es un habitante de las zonas altas de Cantabria y el otro, algo más joven, tiene una visión un poco más urbana, pues vive en los valles cercanos al inmenso mar.
El anciano piensa que el roble es el padre de nuestra civilización, puesto que es alto, fuerte, rudo y de tez áspera, como él, que con el paso de los años su tez posee surcos como aquellos que los campesinos realizan al labrar la tierra. Pero, a pesar de todo, se mantiene firme, erguido, sin doblegarse ni rendirse.
Es como las largas y fuertes raíces que el roble posee, que se aferran a la tierra a pesar de las inclemencias que surgen a lo largo de los años.

En cambio, el aliso necesita del apoyo de su madre para no desfallecer. Su amigo piensa que el aliso es el árbol cántabro por excelencia. Es como la doncella que, aunque de apariencia frágil, su resistencia es más duradera. Si la muralla se resquebrajase, el soldado se encontraría indefenso y perdido, en un lugar desierto donde no poder resguardarse.

El roble ha servido a lo largo de los años como símbolo de resistencia y honor para los cántabros. Así lo vemos en los antiguos ferroviarios que lo llevaban tatuado en sus gorras, como símbolo de lo firme y bien hecho.

En un momento dado, la ventana se abrió y penetró un frío, denso, seco y persistente aire que extinguió aquellas pequeñas brasas que todavía daban calor.
Las brasas podían ser como el roble, que por mucha resistencia que presentara, con un ligero soplo de aliso hizo que fracasara.
Roble y aliso pueden convivir perfectamente en Cantabria.
El roble en la cima de la montañas y el aliso en las riberas de los caudalosos ríos que el roble ha visto nacer en sus montañas.

 

 

Saliendo del abismo
Por Fernando Rivas Fernández, alumno de 2º de Bachillerato del IES Valle de Piélagos.

Una de las cosas más importantes en la vida, que deberíamos evitar, es la soledad. Esa sensación que sufrimos tras la falta de un ser querido. Esos momentos de ansiedad que surgen en nuestro interior. Pero, ¿cómo cortar esta situación?

El tiempo consigue la victoria en esa lucha tan angustiosa. No conseguiremos jamás disimular totalmente la soledad infinita, el vacío.
Nos preocupa el dolor, sufrir, siempre queremos conocer el camino hacia la salvación, sin tropezar en piedras de angustia. Desafortunadamente la vida nos da muchas lecciones, de las que aprendemos aunque nuestro subconsciente no lo desee.

Del dolor y también de las alegrías, damos forma a nuestra personalidad. Fuerza y sensibilidad se muestran como consecuencia de estas emociones que las diversas experiencias de la vida nos regala. Por todo ello, personalmente me digo: "apoyemos la fuerza y forjemos nuestra sensibilidad hacia un camino más prodigioso, donde el dolor aguante sin más motivo que contradecir al tiempo". Contradecir al tiempo para que éste no sea un constante punto final. El punto y aparte debe ser usado.

Pero tampoco hay que olvidar el párrafo anterior, la vida anterior. En cada instante escribimos un punto y aparte en nuestra historia. Olvidar el contexto es imposible, difuminar nuestros pensamientos y recordarlos vagamente, es lo más común.

 

 

 

 

Brota en mí un mar de escoria
Por Vanessa Calderón Gómez, alumna de 2º B de Bachillerato del IES Santa Cruz de Castañeda.

Me preguntó si me había querido alguien tanto como él.
Mi respuesta, inmediata como de costumbre, fue negativa. Ni siquiera tenía claro hasta qué punto llegaba su amor, pero sabía que sin sus palabras no podría vivir, superar todos mis miedos, apartar mi vergüenza, ser alguien con personalidad. Sin él no lo conseguiría.

Lo cierto es que nunca me he dedicado al amor, dudo si estoy en condiciones de hacerlo, pues sueño con vivir una romántica historia, como las que a diario escribo, la cual creo que en estos momentos no tengo. Pero no puedo merecerme algo tan bello, blanco y sincero.

Con clara mirada enmarcada en un surco oscuro, que acentuaba mi cansancio, mi miseria, mi poca vergüenza, contemplaba la aguja letal que necesitaba para no caer rendida en los brazos del sueño, para no romper mi alma contra la pared. Me calmé.

Disfruté aflojando la goma que reunía un mar infectado de escoria y mentiras, tapé el hueco de unos ojos poco avispados, que enrojecidos apuntaban hacia una foto de cuando no me avergonzaba de mi existencia, de mi impertinencia, de mi perseguida desgracia.

Sin fuerzas me tumbé en una choza acolchada que, por momentos, cerraba sus puertas para impedir que yo escapara; pero por obcecación y tolerancia me negué a perder una vida miserable y enganchada a la cuerda de la muerte; grité con mi último aliento que la droga ya no se apoderaría más de mí, que comenzaría a vivir decentemente, que controlaría por mí misma cada palabra por decir.

Desde hace medio año busco trabajo, pero todos me señalan, pues la maldad de la gente se encargó de declarar mis problemas y pintar mi cara en carteles de odio, o mucho peor, de lástima. Pero estoy aquí, viva, ya no estoy en tratamiento, se pasó el tiempo de temblar por una raya, de golpearme por un chute, de enloquecer tras agujerear cualquier parte de mi alma.

Fue duro y sobrecogedor, pero así lo decidí. Podía haberme dejado vencer, cerrar los ojos y morir, dejando este cuerpo sin habitar, pero pensé que todo en esta vida se puede vencer, se puede golpear.
Tras unos instantes le pedí que me repitiera la pregunta.
- ¿Te ha querido alguien tanto como yo?

Mi respuesta, más meditada que la anterior, fue de nuevo negativa. Tenía completamente claro que su amor abarcaba todo mi ser, que los incompasivos que me señalaban deberían algún día arrodillarse ante mí, pues mis ganas de mirar hacia delante traspasaban cualquier mar, cualquier colina; siempre que notase su aliento.
Esta mañana no lo he podido notar.

He soñado que formaba una familia a la que cuidaba, protegía y enseñaba, que conseguía un trabajo, que todos mis males llegaban a su fin. Así, mi imaginación ha inventado una feliz historia que deseaba convertirse en realidad, sin poder dejar de pensar en ella, he encendido la luz y he intentado escribir.
De repente toda mi inspiración se ha venido abajo, he notado algo raro a mi alrededor, algo que no dejaba de abrumarme. He mirado su débil cuerpo y he pensado que contemplándolo se me pasaría, me encontraría mejor; pero ha ocurrido todo lo contrario.

Le he preguntado si yo he sido la mujer que más le ha querido, pero no he encontrado en su palpante inyección una respuesta.
Una vez que me calmé un poco, le abrí los ojos y pude contemplar un gesto de placer. Puede que le gustase la coca; puede que no me quisiese lo suficiente; puede que por mi culpa se enganchase.
En unos instantes lo sabré.


 

 

 

Viví en otra época, una vida diferente
Por alumnos de francés del IES Foramontanos de Cabezón de la Sal.

Para poder poner en práctica un tiempo verbal en la clase de francés, los alumnos de 4º ESO y 1º y 2º de Bachillerato del IES Foramontanos de Cabezón de la Sal realizaron un ejercicio que les propuso su profesora: trasladarse en el tiempo e imaginar para luego describirse utilizando el "Imperfecto".
Tras la explicación de su profesora, podrás leer sus producciones en francés -acompañadas de su correspondiente traducción-.


 


Así se planteó el trabajo

Nous avons abordé en classe l´étude du passé, l´IMPARFAIT, tout particulièrement. Pour le mettre en pratique, j´ai proposé aux élèves de la 4ème année d´ESO, et à ceux du BAC, une activité motivante: j´ai leur ai fourni une feuille sur laquelle ils devaient chercher leur date de naissance et le personnage "historique" correspondant. Ils se sont donc mis dans la peau de ce personnage-là.

En voici leurs productions, dont certaines pleines d´imagination...

Toutes ces productions écrites ont été dirigées et coordonnées par Begoña López , prof de français au I.E.S. "Foramontanos"

 

Traducción:

En clase, hemos trabajado el pasado , concretamente "el Imperfecto" , con alumnos de 4° de E.S.O y de 1° y 2° de Bachiller. Así pues, les propuse una actividad motivadora para poner en práctica este tiempo verbal. Para ello, les proporcioné una hoja en la que debían buscar su fecha de nacimiento y el personaje "histórico" que les correspondía. Su tarea consistía en imaginarse que eran ese personaje, por lo que debían describir la época en la que vivían, su casa, su vestimenta, su carácter...
A continuación, os presento sus producciones escritas, llenas de imaginación, algunas de ellas.

Sus trabajos han sido coordinados y dirigidos por Begoña López profesora de francés del "I.E.S. Foramontanos".

 

Composiciones
Fui un seductor
Mi vida como cortesana
Una vida de bruja
Fui un rebelde
Mi vida como bruja
Una exploradora
Una bruja

 

 


J'étais un séducteur...
Por Jorge García Mier, alumno de 4º ESO.

J' habitais dans un château en Castille, en Espagne. Je parlais espagnol et français. Mon château était au milieu de mes grands terrains. J'avais trente-cinq jeunes femmes de chambre qui travaillaient dans le château à mon service, soixante dix campagnards qui travaillaient dans mes terrains et une Armée avec cent soldats pour défendre mes propriétés. J'avais tout ceci parce que mon père et ma mère étaient morts et j'étais leur héritier. Mon père était un grand ami du roi et moi aussi. J'allais à toutes les fêtes du palais du roi.

Je n'étais pas ouvert et tolérant. J'étais beau, intelligent et patient. J'avais beaucoup d´amants , bien -sûr.

Traducción:

Mi vida como seductor

Yo vivía en un castillo en Castilla, en España. Hablaba español y francés. Mi castillo estaba situado en medio de mis grandes posesiones y tenía, además, un ejército de cien soldados. Era dueño de todo esto porque mi padre y mi madre habían muerto y yo era su único heredero. Mi padre era un gran amigo del rey y yo también. Iba a todas las fiestas que se celebraban en su palacio.
No me consideraba una persona tolerante. Sin embargo, era guapo, inteligente, paciente y tenía, por supuesto, muchas amantes.


Une vie de courtisane
Por Susana García Martínez., alumna de 4º ESO.

J'habitais en France dans un grand palais en 1675, au XVII siècle.

Ma famille était riche: elle avait de grands terrains.

Mes vêtements étaient incroyables, ravissants: je portais une grande perruque blanche , des vêtements de longues traînes et de profonds décollétés.

Ma maison était un grand palais, avec beaucoup de domestiques, je possédais une grande maison à Paris et une autre à la campagne.

J´étais arrogante et capricieuse...

Je parlais la langue française et un peu d'italien; je jouais du piano, dans les soirées chez moi et chez mes amis et parfois, je chantais.

J'avais beacoup d´ amants, évidemment j'étais une femme riche, intéréssante, et très belle.

Traducción:

Una vida de cortesana

Era el Siglo XVII. En 1675, yo vivía en Francia en un gran palacio. Mi familia era rica, pues tenía grandes terrenos.

Mis vestidos eran increíbles y encantadores: llevaba una gran peluca blanca, vestidos de largas colas y profundos escotes.

Mi casa era un gran palacio, así que tenía muchos criados, que se ocupaban de una gran casa en París y otra en el campo.

Yo era arrogante y caprichosa.
Hablaba la lengua francesa y un poco de italiano, tocaba el piano en las veladas en mi casa, en la de mis amigos y, a veces, cantaba.

Evidentemente, tuve muchos amantes, yo era una mujer rica, interesante y bella.

 

Une vie de sorcière
Por Tamara Martino González, alumna de 4º ESO.

J´ habitais dans une grande ville à Cáceres. Je vivais avec mes deux soeurs et mon chat noir; il s'appelait Orion.

J' habitais dans une grande et vieille maison noire. Elle avait tout autour un bois enchanté. J'avais beaucoup de vêtements noirs, et un chapeau long et noir, aussi,et j' avais évidémment des chaussures noires.

J'étais méchante et autoritaire.

Je changeais les femmes et les hommes en animaux. Je parlais la langue de l´ Espagne, mais je pouvais aussi parler d´autres langues.

Traducción:

Mi vida como bruja

Vivía en una ciudad grande en Cáceres, con mis dos hermanas y mi gato, que se llamaba Orión.
Vivía en una casa grande y vieja de color negro y alrededor de ella había un bosque encantado.
Tenía bastantes vestidos de color negro, un gorro largo y negro, y llevaba también, claro está, zapatos negros.
Era malvada y autoritaria.
Transformaba a las mujeres y a los hombres en animales y además de español, hablaba otras lenguas.

J´étais un rebelle...
Por Fran Ruiloba, alumno de 4º ESO.

Dès ma jeunesse mon hantise contre la tyrannie a commencé à apparaître. J'ai été renvoyé de l'école pour me révolter contre l'autorité des professeurs. C´est pour ceci que maintenant je me cache dans les rues pour assassiner les tyrans, qui dominent les citoyens.

Tu ne me demandes pas pourquoi je le faisais? C´était simplement mon instinct destructif. Je devais détruire tout ce qui m´étranglait. Vous m'appelez rebelle, mais je suis seulement un animal d´instincts, j´ai besoin de détruire, bien que ceci me coûte la vie.

... Et maintenant je me vois ainsi, verrouillé dans une chambre, pour ne pas savoir contrôler mon instinct, maintenant... j´ai seulement besoin de paix, j'ai besoin de mourir...

Traducción:

Yo fui un rebelde

Desde joven mi obsesión contra la tiranía comenzó a aparecer. Me expulsaron de la escuela por rebelarme contra la autoridad de los profesores. Es por esto por lo que ahora me escondo entre las calles por asesinar tiranos que dominan a los ciudadanos.

No me preguntes por qué lo hago. Es simplemente mi espíritu destructivo. Necesito destruir todo aquello que me ahoga. Vosotros me llamáis rebelde, pero yo se que solamente soy un animal de instintos. Necesito destruir, aunque me cueste la vida.

... Y ahora me veo aquí, encerrado en una habitación, por no saber controlar mis instintos, ahora... necesito solamente paz, necesito morir....

 

Ma vie comme Sorcière
Por Beatriz García Álvarez, alumna de 2° BCS

J'ai vécu à une autre époque, une autre vie différente…

En effet, j'étais une sorcière du XIIème siècle. Mes vêtements étaient des robes longues et noires, et j'habitais toute seule, au Nord de l'Ecosse. Je vivais au milieu d'un bois, dans une petite maison rustique. J'étais une personne tranquille. La nature était mon moyen de vie et me procurait ma nourriture et les ingrédients nécessaires pour les potions magiques. Je faisais des ensorcellements en utilisant tout : la nourriture, le temps, etc., et je pratiquais le tir à l'arc, comme loisir. Jusqu'ici, ma vie était tranquille et sans sursauts. De toute façon, les gens de la ville ne se sentaient pas très à l'aise avec moi, mais ils ne me dérangeaient pas.

Un jour, je suis sortie chasser quelque chose pour dîner. Je regardais un buisson qui bougeait, et quand j´étais sur le point de tirer, une fille de huit ou neuf ans est sortie du buisson. Elle pleurait. Elle était sortie à midi pour chercher des champignons, et elle s'était perdue. Je l'ai donc emmené chez moi, parce que c'était trop tard. Le lendemain, je l'ai rendue à sa famille. Sa mère était très heureuse, et elle m'a invité a manger. Quand je suis sortie de chez elle, les gens de la vie m'on fait un cadeau. Dès ce jour-la, j'aide les paysans à prévenir les mauvaises récoltes et ils me donnent, à leur tour , des herbes très bizarres pour mes potions.

 

Traducción:

Mi vida de bruja

Viví, en otra época , una vida diferente…

Así es, en el siglo XXII, fui una bruja. Llevaba vestidos largos y negros y vivía, yo sola, en el norte de Escocia. Mi pequeña casa rústica, estaba emplazada en medio de un bosque. Era una persona tranquila. La Naturaleza era mi medio de vida y la que me procuraba mi alimentación y los ingredientes necesarios para las pociones mágicas. Realizaba embrujos utilizando todo de lo que disponía : alimentos, tiempo… y en mis ratos libres, me dedicaba a practicar el tiro al arco. Hasta aquí, mi vida transcurría de forma tranquila y sin sobresaltos. De todos modos, la gente que me rodeaba, desconfiaba de mí, pero no me molestaba en absoluto.

Un día, salí a cazar para la cena. Me fijé en un matorral que se movía y cuando estaba a punto de disparar, una niña de unos ocho o nueve años, apareció súbitamente entre el matorral. Se puso a llorar, mientras me contaba que había salido a mediodía a buscar setas y se había perdido. Decidí llevarla a mi casa, porque era muy tarde. Al día siguiente, la llevé a su hogar. Su madre, al vernos llegar, saltó de alegría y me invitó a cenar. Cuando salí de esta casa, la gente del pueblo, en señal de agradecimiento, me hizo un regalo.

A partir de ese día, ayudo a los campesinos a evitar las malas cosechas y ellos, a su vez, me regalan hierbas muy raras para mis pociones mágicas.

Une exploratice
Por Ana Gutiérrez González, alumna de 2º BH.

J'étais une exploratrice du XIX ème. siècle.

J'étais une personne très responsable, sympa, très travailleuse, tranquille et j'adorais mon travail.

J'étais mariée avec Christian qui était un bon aventurier. Nous avions deux enfants: une fille et un garcon. Mes parents étaient très heureux et sympas et ils nous aidaient avec les enfants quand nous étions loin.

Mon pays était la Grèce. C'était un endroit où l'on pouvait admirer des paysages formidables, incroyables et très intéréssants, aussi bien dans les îles que- comme tout le monde sait- il y a beaucoup de choses à voir, que dans la peninsule.

Quant à la façon où j'étais habillée, je portais un tailleur noir avec une cape noire aussi, un chemisier blanc, un chapeau noir et finalement, des chaussures noires .

Quand j'étais en Espagne, je vivais à Madrid avec ma famille dans un xalet. Le xalet était grand, joli et très confortable.

Je parlais grec, mais espagnol et anglais aussi.

Je faisais beaucoup de voyages en Afrique et avec mon mari on a fait d'importantes découvertes archéologiques et speléologiques.
En effet, nous avons découvert une petite grotte et une petite île aussi, et de vestiges archéologiques uniques.

Bref, j'étais très heureuse

Traducción:

Una exploradora

Yo era una exploradora del siglo XIX, una persona muy responsable, simpática, muy trabajadora y además me encantaba mi trabajo.

Estaba casada con Christian, un buen aventurero. Teníamos un niño y una niña. Mis padres, gente muy simpática y feliz, nos ayudaban mucho con los niños cuando estábamos lejos de casa.

Grecia era mi país de origen. Un lugar donde se podían admirar paisajes maravillosos, increíbles y muy interesantes, tanto en las islas, donde, como todo el mundo sabe, hay muchas cosas que ver, como en la península.

En cuanto a mi manera de vestir, solía llevar un traje negro, con una capa negra, una blusa blanca y zapatos, también negros.

Cuando estaba en España, vivía con mi familia en Madrid en un chalet grande, bonito y muy cómodo.

Hablaba griego, pero además, inglés y español.

Viajábamos mucho a África, donde habíamos realizado importantes descubrimientos arqueológicos y espeleológicos. Así es, habíamos descubierto una pequeña cueva , una islita y vestigios arqueológicos únicos.

En una palabra, era muy feliz.

 

Une Sorcière
Por Rocío Escudero Tourón, alumna de 4º ESO

J´habitais en Autriche.
Je n´avais pas de famille, je pensais seulement à un miracle révolutionnaire.

Mon père était professeur de chimie et ma mère était étudiante dans un collège de Newton.
Nous étions une famille riche.

Dans ma maison, il y avait un laboratoire où je faisais des expérimentes.
J´avais une barne et un cousiner.

J´habitais avec un intellectuel pour éprouver des choses spectaculaires.

Mais le succès n´était pas pour moi, le succès était pour un explorateur, Cristóbal Colón.

Je ne pensais pas qu´il était quelqu´un de spectaculaire.
Je n´étais pas amoureuse de lui et je n´avais pas de futur.