Nº20. Julio. 2000.
 



... ciudad, mi pueblo, mi barrio... el entorno geográfico, social y humano de cada centro visto por sus alumnos. Reportajes para conocer el medio en el que cada escuela o instituto desarrolla su labor educativa.

.....pueblo, mi puerto, mis museos, mis tradiciones,...
Por Red-acción

Recorridos culturales y geográficos, gracias a los cuales hemos conocido a lo largo de todo este año escolar:

El ciclomotor en el valle de Buelna
Vijanera: los primeros carnavales del año
Otra manera de ver Liébana
De bailes y danzas tradicionales de Cantabria
El Museo Marítimo del Cantábrico
El Palacio de Festivales
Liébana: tierra de encantamiento
La Matanza del cerdo
El Puerto de San Vicente de la Barquera
Celucos, un pueblo de Rionansa


 

 

 

 

 

 

 


El ciclomotor en el valle de Buelna
Por Candela Codesal y Javier Fernández, alumnos de 4ºA del I.E.S. Estelas de Cantabria de Los Corrales de Buelna.

El "boom" de los scooters en Los Corrales de Buelna es imparable. El publico va dándose cuenta de lo cómodo que es moverse en scooter, una herramienta ideal para el tráfico urbano.
La mayoría de los últimos ciclomotores han sido adquiridos por jóvenes.

El ver habitualmente por las carreteras de nuestro pueblo motos como Gillera Runner, Speed Fight, NRG, etc... es cotidiano para los habitantes.

Esto viene de lejos, ya que nuestro pueblo ha tenido siempre un gran interés por el mundo de las dos ruedas.
Desde la década pasada, se han ido celebrando variadas concentraciones de motos que han tenido lugar casi siempre en el mes de septiembre. Año tras año, este acto ha ido adquiriendo gran importancia siendo uno de los más importantes a nivel nacional.

En este momento, la prueba es una de las seis puntuables para el campeonato de España.
Conjuntamente a este acto, se celebran competiciones de motocross. En ellas participan pilotos federados de la zona y entre estos se encuentran los propietarios de las tiendas donde se adquieren estos vehículos.

Algunos de estos usuarios han obtenido en poco tiempo una gran habilidad en este mundo; pero, al contrario, otros muchos adquirieron la moto porque estaba de moda y no porque les gustaba, y son conductores algo "torpes".
Estos últimos han sufrido muchas caídas en los meses pasados. Las caídas suelen ser siempre en grupo y a causa de un reto entre ellos.

Estos actos, generalmente se hacen en sitios apartados y sin visibilidad, para tener mayor intriga o peligro, y para que no les vea la policía en caso de accidente.
En estos accidentes los altos mandos como la Policía o la Guardia Civil no pueden hacer mucho ya que estos vehículos no tienen identificación. Pero hace muy poco ya se ha redactado la ley que obliga a llevar matrícula.


 

La Vijanera: los primeros carnavales
del año
Texto realizado por Rebeca Balza Balza y Sara Martínez Ruiz. Fotos por Jonhatan Capellín Saiz, alumnos de 3º A del I.E.S. Estelas de Cantabria de Los Corrales de Buelna.

La Vijanera es una fiesta popular de los valles de Iguña, Anievas y Toranzo. Actualmente, sólo se conserva en Silió, recuperada por la Asociación "Amigos de la Vijanera".

Historia
Personajes
Recorrido

Historia

El nombre Vi-janera o Bi-janera haría relacción a dos janos, con cara a los dos años, aludiendo a la fecha en que la fiesta se celebra, transición de un año a otro. Parece que en los límites de un pueblo con otro se ponían dioses con doble cara, "janos", y, tal vez por eso, sea éste el nombre de la fiesta, pues uno de los momentos más importantes de la Vijanera es la defensa de la raya o límites del pueblo, donde se pide a los visitantes "paz o guerra".

La fiesta se celebra en el primer domingo del año , la fecha es el primer dato que hace a la Vijanera un hito importante, se emparenta así con los carnavales de invierno, que todavía se conservan en el País Vasco, Navarra, Aragón y gran parte de Europa. Se viene celebrando el primer domingo del año salvo que este coincida con la Navidad o el Año Nuevo, en cuyo caso, se celebra el siguiente.

 

Los personajes


Personajes vegetales

 


Zamarracos

 

La pepa y el trapero

 

Mancebo

 

El oso

 


Trapajón

Se tienen documentados unos noventa personajes, y se han restituido y mantienen alrededor de setenta; todos ellos importantes y que desempeñan su misión en la Vijanera.
Cada año, se introducen nuevos personajes , además de los fijos de siempre de acuerdo con el número central de la fiesta.

Los personajes más importantes de la Vijanera son: el Zarramaco, la pepa, el oso y el amo, la madama y el mancebo, el viejo y la vieja, el zorrocloco, los danzarines, los trapajeros, los traperos, los trapajones, el marquesito, el caballero, los pasiegos, la bruja, el zíngaro, el mono y el amo del mono, los gitanos... hasta un total de unos setenta.

 

Recorrido

Salida hacia la raya, el límite con el otro pueblo, allí se pide "paz o guerra". Seguidamente, se inicia el recorrido de la raya hacia el pueblo, metiéndose con todos los visitantes. En las escuelas de Silió, se inicia el recitado de las coplas y número central del año.
Tras las coplas, se celebra el parto, la preñá da a luz al nuevo año, que cada año es sorpresa, puede ser un gato, un conejo, etc.
Continúa la fiesta hasta la plaza de la iglesia donde se celebra la muerte del oso.

 

 

Otra manera de ver Liébana
Por Jacobo Alonso Santos, Cristina Fernández Campollo e Inmaculada Gómez Carrera, alumnos de 4º curso de la ESO del IES José del Campo de Ampuero.

Este artículo intenta resaltar las principales carencias de infraestructura a las que se enfrenta la población de Liébana frente a la estereotipada imagen de lugar de vacaciones.

A pesar de que Liébana constituye la comarca turística y natural más conocida y mejor definida de Cantabria, tiene una serie de limitaciones causadas en parte por su aislamiento geográfico y en parte por la atención del gobierno autonómico.

Se ha centrado en la promoción de actividades turísticas, que si bien constituyen una de las principales fuentes de ingresos para muchas familias de la zona y para la propia autonomía, esto sirve también para no prestar adecuada atención a otras actividades quizá más básicas para la totalidad de la población; necesidades éstas que se han venido reclamando a lo largo de los últimos años a las sucesivas legislaturas y de las que todavía no se ha obtenido una respuesta satisfactoria.

La principal carencia de la zona y la que consideramos más importante es la falta de infraestructura sanitaria. En cada ayuntamiento existe un consultorio, excepto en Tresviso. Existe asimismo un centro de salud en Potes. Estos centros cubren las necesidades más básicas de la población.

Pero sin embargo, sería necesaria la creación de un hospital comarcal que cubriese las urgencias y atenciones tales como operaciones urgentes, accidentes que requieran de auxilio inmediato, pacientes con problemas más graves, servicios obstétricos... etc.

Todo esto sumado a que la población estable de la comarca es de 6.321 habitantes según el último censo, y que está población llega incluso a triplicarse en época estival. Una población de estas características tanto por su número como por su aislamiento geográfico haría necesaria la implantación de más lugares de reunión destinados al ocio para jóvenes.

Un ejemplo de esto sería la apertura de un cine en Potes; a él no solo acudirían los habitantes de la villa sino los de toda Liébana.



Falta de espacios culturales

También sería una buena propuesta la creación de una sala de actividades culturales donde hubiese cine forum, ciclos de conferencias, y exposiciones de libros y discos...
En este espacio cultural podría mantenerse un ciclo permanente de proyecciones cinematográficas si el proyecto del cine no fuese viable.

Sin embargo contamos con una pequeña biblioteca que además de su servicio de consulta directa también realiza préstamos a los socios.
Asimismo podemos acudir a clases de baile de salón, en sus variantes salsa, merengue, coreografías, etc...

También disponemos de unas pocas tiendas de ropa para jóvenes destacando una de ellas especializada en deporte y otra en ropa de vestir.

Debido a dicha escasez, la mayoría de las veces nos tenemos que desplazar fuera para hacer compras.
Pero, en cambio, disponemos de una gran cantidad de bares y restaurantes debido a la gran importancia del turismo en esta zona, que nunca serán una solución para las carencias culturales y de ocio de la comarca.


De bailes y danzas tradicionales de Cantabria (I)
Por José Luis Rivera Cobo, del Dpto. Educación Física.del
IES Valle del Saja de Cabezón de la Sal.

" A bailar el Pericote, a bailar el Pericote como lo bailaba güelo..."

- ¿ Como lo bailaba güelo ?...

En esta colaboración, se explica el origen de la Danza de Ibio, que según el autor data de principios del siglo XX y no de tiempos ancestrales, como se nos ha hecho creer. Vamos, que lo de los cuernos, los palos y las caracolas fue una 'coreografía' ideada por una folklorista a principios de siglo. Además, comienza (pues habrá más partes) un recorrido por los bailes típicos de la región.

Declinaba el primer tercio del presente siglo cuando, como resultado de la inquieta mente y fecunda imaginación de Matilde de la Torre, enseñante y folclorista afincada en Cabezón de la Sal, se fue esbozando paulatinamente una nueva manifestación folclórica, que se concretó y pasó definitivamente a la posteridad con el nombre de Danza o Baila ( según versiones) de Ibio. Poco sospechaba la responsable de tan singular alumbramiento que, con el devenir del tiempo, aquello que surgía como respuesta a una necesidad de búsqueda de un efectismo casi teatral, se iba a convertir en uno de los símbolos más laureados, aplaudidos y , porqué no, emblemáticos de nuestra región.

Tal vez a estas alturas, algún avezado lector crea intuir cuales son los derroteros por los que va a discurrir este breve, y trataré de que así sea, prólogo. No, en absoluto es el propósito de estas humildes líneas enarbolar el estandarte del "purismo" más reaccionario y de la desaforada crítica, nada más alejado de la realidad. Sería absolutamente intrascendente, a estas alturas, cuestionar la calidad artística o coreográfica de la obra en sí (el tiempo, juez omnisciente, parece que ya ha emitido sentencia al respecto) o el talante o cualificación profesional de su creadora.

No obstante, si aparecen actitudes o efectos secundarios que trascienden el aspecto formal de la mencionada danza, éstos, al menos someramente, merecen ser abordados. Me refiero a la falta absoluta de rigor y de respeto por la historia y las tradiciones que supone, sin necesidad de concretar responsabilidades, obviar o ensombrecer durante muchos años una auténtica joya del folclore de Cantabria que aún hoy se mantiene viva y con buena salud, según pude comprobar el pasado día 9 de septiembre en el Barrio de la Virgen ( Festividad del Mozucu ), como es La Danza de Las Lanzas de Ruiloba.

La Danza de las Lanzas, amigo lector, presenta un rango cronológico más amplio que la Danza de Ibio, hundiendo sus orígenes, según se desprende de algunas crónicas, en el siglo XVII o comienzos del XVIII, lo cual, teniendo en cuenta ese "aire de familia" entre ambas manifestaciones, aclara bastante las dudas en cuanto a la supuesta "paternidad" de la Danza de Ibio.

Pero si la indiferencia, el olvido o si se me apura, incluso la injusticia pueden ser, en este caso, perdonables, lo que resulta absolutamente desdeñable y reprobable es la manipulación histórica y la carga ideológica con las que se ha querido aderezar a la citada danza.

Hasta no hace mucho tiempo la Danza de Ibio, se presentaba como símbolo y testimonio, que milagrosamente ( quizá Erudino tuvo algo que ver) había pervivido hasta nuestros días, de aquellos irredentos cántabros que al son evocador y legendario del bígaro o caracol de mar, se reunían para luchar contra el romano invasor y danzaban, ataviados con magras y desvaídas pieles, como poseídos por un impulso ancestral y atávico después de las batallas.

Sugerente fiel lector, incluso emocionante…tan sugerente y emocionante como irreal, lo lamento.

Así han sido y, me temo que aún en ciertos ámbitos, así son las cosas. Cuando se aplican criterios acientíficos en la investigación o cuando arbitrariamente se obvian evidencias, el resultado puede ser similar a lo que, seguramente con escasa fortuna, he narrado en los párrafos precedentes.

Felizmente en los últimos tiempos la investigación folclórica en la región, gracias a la encomiable y, en ocasiones, poco reconocida labor de entusiastas y rigurosos etnógrafos o folcloristas, ha arrojado cierta luz sobre el sombrío y rarefacto panorama que se extendía ante nuestros ojos, nuestros oídos y nuestros sentimientos.

Deseo y espero que las líneas anteriores hayan permitido al, a estas alturas inquebrantable lector, percatarse de lo delicado, complejo y apasionante que puede resultar perderse en ese desván inagotable y sorprendente que son nuestras tradiciones.

Hasta este momento nuestra complicidad nos ha permitido retroceder, con la cautela que tal menester aconseja, en el tiempo y en la historia. Es hora ya de enrolarnos en una nueva aventura. El viaje que ahora iniciamos, más apegado a la tierra pero no por ello menos importante, nos acercará a los valles, costas y montañas de Cantabria, en busca de las manifestaciones folclóricas que conforman y sustentan su idiosincrasia y el carácter de sus gentes, como legado heredado, en buena parte de los casos, de los viejos tiempos y de ancestrales costumbres...

Y nuestra andadura se inicia por el oriente. En este marco geográfico se vienen bailando tradicionalmente Danzas de arcos, de palillos y de cintas, presentando, al menos en sus orígenes, un marcado componente religioso y procesional, al margen de otras intenciones seguramente menos devotas pero, como tendremos ocasión de comprobar, más lucrativas en el aspecto material…

1-Bailes y Danzas tradicionales de la Cantabria Oriental.

Danza de Arcos. En la Cantabria Oriental en lugares como Isla, Cicero, Escalante, Arredondo o la Junta de Voto, entre otros… han perdurado hasta nuestros días diversa variantes de danzas de arcos. Es bailada, habitualmente, por un número impar de danzantes que tejen, a los sones de dulzaina (hoy prácticamente desplazada por el requinto) y tambor redoblante, un colorista y variado repertorio de figuras que reciben distintas denominaciones.

Es de destacar la presencia de un personaje burlón que, actuando con cierta libertad, concita el interés del público realizando cabriolas e insinuaciones de todo tipo. Se le conoce, dependiendo del atuendo que porta, con el nombre de "zorromoco" o "rabonero", y su principal cometido es "abrir corro" y facilitar de esta forma las evoluciones de los danzantes. Cabe significar que se conservan dos singulares danzas de arcos fuera de lo que se puede considerar su área de máxima influencia; en La Revilla, pueblo próximo a San Vicente de la Barquera, y en Polanco, variante de danza de arcos que culmina con el encumbramiento de un mozo, que lanza al aire los vivas de rigor.

Danza de Palillos: …..Según cuentan las crónicas, cuadrillas de danzantes de Liérganes y de Isla se repartieron el protagonismo durante la celebración del magno festival folclórico celebrado en la plaza de toros de Santander, en agosto del año de 1900. Entre las danzas interpretadas para tal ocasión se encontraba la Danza de Palillos. Aún hoy se conservan ejemplos de esta danza en el sector oriental de la región. Se trata de una danza procesional bailada por mozos que blanden en ambas manos palos de unos cincuenta centímetros de longitud, con los que ejecutan una serie de golpeos y movimientos diversos, no exentos de cierto riesgo. Obviando otro tipo de interpretaciones más discutibles sobre su origen y funcionalidad, la danza de palillos, al igual que la danza de arcos, era utilizada cuando la ocasión era propicia, para aliviar las precarias economías de los danzantes. Aún hoy, en ciertos lugares, los danzantes recorren "cristianamente" las casas del pueblo, lanzando "vivas" a los moradores, los cuales responden a la profusión de halagos, en buena parte de los casos, con una "más que merecida" aportación económica. Tradicionalmente la dulzaina y el tambor redoblante se constituían en complemento musical de la danza, si bien la dulzaina con el paso del tiempo fue siendo paulatinamente sustituida por el clarinete afinado en si bemol, circunstancia ésta menos habitual o, más comúnmente, por el clarinete en mi bemol o requinto.

Pueden ser mencionadas en este apartado dedicado al sector oriental de la región otros bailes o danzas como son "La Danza de Cintas", de marcado componente lúdico y cuyo área de difusión desborda sospechosamente nuestros límites territoriales, encontrándose versiones sensiblemente diferentes en ciertas regiones españolas, algunos países europeos e, incluso, centroamericanos. Cabe también referenciar la pervivencia en la zona costera de una variante de Baile a "lo Pesao" que, si bien mantiene la pareja mixta como formación básica del baile , se distingue, en el ámbito coreográfico, del resto de jotas que se interpretan en el resto de la región...

El siguiente destino, en nuestra compartida y espero reveladora travesía hacia el oeste, ha de ser la zona central de la región y su apasionante legado folclórico .......pero eso será otra historia.